Baste un dato. Hasta un 52% de la población espaƱola mayor de 40 aƱos consume menos cantidades de pescado azul de las que establece la dieta mediterrĆ”nea y recomienda la Organización Mundial – , dos raciones a la semana, y casi un 30% reconoce no ingerirlo nunca.
AsĆ se desprende de los resultados de la ‘Encuesta de consumo de pescado azul en EspaƱa 2015’, un trabajo epidemiológico observacional, transversal de base poblacional mediante entrevista a mĆ”s de 2.000 personas, llevado a cabo por la Fundación EspaƱola del Corazón (FEC). Ā«Es un porcentaje muy bajo, teniendo en cuenta que el pescado y concretamente el pescado azul es un elemento esencial en nuestra dieta mediterrĆ”neaĀ», valora el Dr. Leandro Plaza, presidente de la FEC, aƱadiendo que Ā«se sabe que la dieta mediterrĆ”nea influye en gran parte en la menor mortalidad por enfermedad cardiovascular en EspaƱa respecto a otros paĆses, y uno de los pilares de esta dieta es el pescadoĀ». Si bien en nuestro paĆs la patologĆa cardiovascular continĆŗa siendo la primera causa de muerte (30,09% del total de fallecimientos), la cifra media europea de mortalidad por este motivo es de un 46%, y en algunos paĆses hasta el 65%.
AdemĆ”s, los datos de este estudio se centran en el intervalo de población (a partir de los 40 aƱos) que presenta mayor riesgo cardiovascular. De hecho, como explica la doctora MarĆa Elisa Calle, coordinadora de PASFEC (el Programa de Alimentación y Salud de la FEC) y profesora de Medicina Preventiva y Salud PĆŗblica de la Universidad Complutense de Madrid, Ā«es a partir de los 40 aƱos cuando comienza a aumentar el riesgo de cardiopatĆa isquĆ©mica, y segĆŗn el estudio de Framingham, es el momento en que se empiezan a aƱadir los datos de edad a las fórmulas de cĆ”lculo de riesgo. Esto ocurre principalmente en los varones, y en la mujer el riesgo se inicia hacia los 50 aƱos, cuando empieza a disminuir la protección debida a estrógenosĀ».
Recomendado: dos raciones de pescado azul semanalesĀ
SegĆŗn la doctora Calle, la dieta mediterrĆ”nea recomienda consumir alrededor de cuatro raciones de pescado a la semana, de las cuales dos deberĆan ser de pescado azul, porque al tener mayor cantidad de grasa, contiene mayor concentración de Ć”cidos poliinsaturados omega-3. De hecho, el pescado es el Ćŗnico animal que tiene dos de estos Ć”cidos muy importantes en su forma biológica activa: el Ć”cido docosahexaenoico (DHA) y el Ć”cido eicosapentaenoico (EPA).
Ā«El DHA es un componente habitual de las membranas y participa en el desarrollo del sistema nervioso central. AdemĆ”s, tiene efecto beneficioso en la función endotelial (a nivel de la pared interna vascular) y mejora el perfil lipĆdico, fundamentalmente aumentando los niveles de colesterol bueno, denominado HDL. Por su parte, el EPA es un Ć”cido graso que tiene cierta actividad antitrombótica, por lo cual disminuirĆa de forma discreta el riesgo de trombosisĀ», comenta la Dra. Calle. Entre los pescados que mayor cantidad de estos Ć”cidos grasos contienen, se encuentran la sardina y el salmón, asĆ como en la caballa y los boquerones, que al ser pescados de una vida media corta tambiĆ©n presentan la ventaja de acumular poco mercurio. Ā«Por todas estas razones, son extraordinariamente recomendables dos veces por semanaĀ», enfatiza la experta.
Los esquimales y los japoneses son los dos colectivos en el mundo que, por tener en comĆŗn una dieta basada en el pescado fresco, presentan las menores tasas de incidencia de cardiopatĆa isquĆ©mica. Y un estudio de la Universidad de Pittsburg (EE.UU.) demuestra que los varones japoneses de mediana edad sufren menor incidencia de calcificación arterial que los hombres estadounidenses, precisamente por sus diferencias en el consumo de pescado azul.
Según los resultados de la encuesta, que ha contado con una muestra representativa del conjunto de la sociedad española >40 años, menos de la mitad de los españoles consume las cantidades de pescado recomendadas (blanco y azul), y en concreto un 7% de los participantes reconoció no consumir ningún tipo de pescado, y un 28,1% no consume nunca pescado azul, unos datos que comprometen los beneficios asociados a los Ôcidos poliinsaturados omega-3.
Las razones son varias, y es que el 31% de los encuestados declara que no come pescado azul porque no le gusta, el 18% porque es complicado de cocinar y el 17% porque es caro. Asimismo, por Ć”reas geogrĆ”ficas (en el grĆ”fico 1 inferior se observan las cinco zonas en las que se ha realizado el estudio), en el Ć”rea sur del paĆs se consume pescado azul mĆ”s frecuentemente (el 55% ingiere cantidades suficientes), y en CataluƱa y Baleares se registran los peores datos de consumo, a pesar de ser zonas con mar, con solo el 38% de los participantes tomando cantidades recomendadas.
Respecto al consumo por edades, solo el 42% de los >65 aƱos consumen suficiente pescado azul, una cifra que se incrementa diez puntos porcentuales (hasta el 52%) en el caso de los participantes de entre 40 y 50 aƱos. Cabe destacar la incidencia de las enfermedades cardiovasculares entre los encuestados, ya que el 18% padece hipertensión arterial, el 15% problemas cardiacos, el 13% diabetes y el 8% dislipemia (alteración en los niveles de lĆpidos en sangre, fundamentalmente colesterol y triglicĆ©ridos).
Unos datos que, combinados con otras evidencias que se extraen de la encuesta, como un 52% de sedentarismo entre los participantes, y un 51% de prevalencia de sobrepeso u obesidad, promueven que la FEC haga un llamamiento a cuidar los factores de riesgo cardiovascular, en el contexto de la celebración de la Ā«Semana del CorazónĀ», que como cada aƱo protagoniza el final de septiembre con numerosas actividades que enmarcan el DĆa Mundial del Corazón, el 29 de septiembre. Y es que, aunque el 67% de los encuestados declara preocuparse por la salud de su corazón, el 56% no se ha realizado ningĆŗn chequeo mĆ©dico cardiovascular en el Ćŗltimo aƱo (medida de tensión arterial, anĆ”lisis de sangre…). Preguntados en la encuesta por su actitud frente al cuidado de su corazón, los espaƱoles no consumen suficiente pescado azul y no buscan soluciones para paliar esta carencia a pesar de que el 85% de aquellos que indican que hacen algo para cuidar su corazón, apunta que controla la dieta, y el 69% que hace ejercicio.
Semana del Corazón, el escenario del DĆa Mundial del Corazón
Un año mÔs, la Fundación Española del Corazón (FEC) invita a los ciudadanos a cuidar su corazón con hÔbitos de vida cardiosaludables, que pasan por una alimentación equilibrada, la prÔctica de ejercicio moderado y el control de los factores de riesgo (obesidad y sobrepeso, colesterol elevado, hipertensión arterial, diabetes y tabaquismo).
En esta trigĆ©simo primera edición participan Ćlava, La Rioja, Madrid, AlcalĆ” de Henares, Alcobendas, LeganĆ©s, Gijón, León, Valencia, Huercal-Overa (AlmerĆa) y Zaragoza, lugares que ofrecen un programa especĆfico a pie de calle, en recintos cardiosaludables en los que pequeƱos y mayores podrĆ”n medir la salud de su corazón. AsĆ, se realizarĆ”n mediciones de riesgo cardiovascular, sabrĆ”n cómo se puede salvar una vida mediante demostraciones tĆ©cnicas de reanimación pulmonar (RCP) y aprenderĆ”n mediante varios talleres a cocinar de la manera mĆ”s adecuada para nuestro corazón, entre otras actividades.
En concreto, en Madrid, el recinto cardiosaludable se instalarĆ” un aƱo mĆ”s en la Plaza de Callao, que el dĆa 25 darĆ” el pistoletazo de salida con la inauguración oficial a las 12:00 horas, para dar paso a actividades permanentes cada dĆa, como ecocardiogramas, pruebas de coagulación sanguĆnea o microteatro sobre los sĆntomas del infarto en la mujer; asĆ como talleres especĆficos sobre alimentación y ejercicio fĆsico para cada dĆa. AdemĆ”s, el sĆ”bado 26 a partir de las 9:00 horas se celebrarĆ” en la Casa de Campo (Recinto Madrid RĆo) la VI Edición de la Carrera Popular del Corazón, que este aƱo amplia el nĆŗmero de dorsales.
En el marco de la Semana del Corazón, el presidente de la FEC quiere recordar los Ćŗltimos datos del Instituto Nacional de EstadĆstica (INE), que sitĆŗan a las enfermedades cardiovasculares como primera causa de muerte en EspaƱa, con un 30,09% del total de fallecimientos en nuestro paĆs, e incidir en el hecho de que, Ā«un 80% de patologĆas se podrĆa evitar mediante la adopción de unos hĆ”bitos de vida saludables, entre ellos, mantener una alimentación equilibrada y solventar nuestras carencias alimenticias en este sentidoĀ».
Fuente: Fundación EspaƱola del CorazónĀ