La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) Andalucía ha solicitado a la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural la puesta en marcha de un plan urgente de apoyo económico para los ganaderos afectados por el reciente brote de lengua azul, una enfermedad vírica que vuelve a golpear especialmente a la cabaña ovina extensiva del sur andaluz.
Según ha alertado la organización agraria, el virus, transmitido por mosquitos y en esta ocasión asociado al serotipo 3, ya está presente en explotaciones de las provincias de Málaga, Cádiz y Granada, lo que ha obligado a intensificar los protocolos de control, como la vigilancia y la vacunación de los animales.
Francisca Iglesias, secretaria de Ganadería de UPA Andalucía, ha recalcado que aunque la campaña de vacunación no será obligatoria este año, sigue siendo una herramienta fundamental para contener la expansión del brote de legua azul : “La vacunación sigue siendo gratuita y es clave. Por eso insistimos a nuestros ganaderos en que inmunicen a sus hembras reproductoras frente a los cuatro serotipos existentes para evitar consecuencias económicas graves”.
Sin embargo, desde UPA consideran que las medidas sanitarias no son suficientes y recuerdan que la Junta ya activó el pasado año un paquete de ayudas que incluyó indemnizaciones de 32 euros por hembra afectada. Iglesias ha pedido que se reedite esa iniciativa para 2025: “Estamos ante una cepa especialmente agresiva que está provocando la pérdida de animales. Necesitamos que la Junta no solo actúe en la prevención, sino también que indemnice a quienes ya están sufriendo las consecuencias”.
La organización ha solicitado formalmente una reunión con la Dirección General de Producción Agrícola y Ganadera para plantear propuestas concretas que mitiguen el impacto económico en el sector ganadero. “No podemos permitir que, por falta de respuesta institucional, se ponga en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones familiares que ya vienen soportando demasiada presión”, ha concluido Iglesias.