Andalucía aprueba una ley clave para consolidar su expansión y garantizar un desarrollo sostenible y competitivo del sector.
Andalucía ha dado un paso decisivo para consolidar su papel como referente europeo en producción ecológica con la publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) de la Ley de impulso y promoción de la producción ecológica y otras producciones agrarias, pesqueras y acuícolas certificadas. Una normativa que llega en un momento clave, tras una etapa de fuerte expansión del sector, y que pretende acompañar y ordenar este crecimiento garantizando competitividad, sostenibilidad y mayor presencia en los mercados.
La nueva ley nace con un objetivo claro: proteger y reforzar un sector ecológico andaluz que ha evolucionado con fuerza en los últimos años, convirtiendo a Andalucía en líder nacional y referente internacional tanto en superficie certificada como en profesionalización del sector. Solo en los últimos cinco años, la comunidad ha pasado de algo más de un millón de hectáreas ecológicas en 2019 a rondar los 1,5 millones en 2024, consolidando una tendencia al alza que no solo responde a políticas públicas, sino también al compromiso del sector productivo y a la creciente demanda social de alimentos más sostenibles.
Este avance no es homogéneo, sino que refleja la diversificación del ecosistema ecológico andaluz. Cultivos como cereales, leguminosas y cultivos industriales han aumentado cerca de un 84%, los frutos secos han crecido un 74%, y sectores emergentes como los subtropicales, plataneras o plantas medicinales y aromáticas han experimentado crecimientos excepcionales, llegando en este último caso a multiplicar por diez su superficie ecológica en apenas un lustro.
En este contexto, la ley no se limita a ser un marco normativo, sino que se presenta como una herramienta estratégica para sostener este ritmo de crecimiento, mejorar la eficiencia productiva, reforzar la seguridad alimentaria y posicionar los productos certificados andaluces en mercados nacionales e internacionales con mayor solidez. Entre sus medidas destacan el impulso al consumo en centros educativos, sanitarios y sociosanitarios; el apoyo a la promoción en puntos de venta y Horeca; incentivos y prioridad en ayudas para empresas certificadas; y el refuerzo del reconocimiento institucional al sector mediante iniciativas como el Premio Producción Ecológica de Andalucía.
Además, el texto normativo aporta seguridad jurídica, cohesión y planificación a largo plazo, elementos clave para un sector que no solo genera economía y empleo, sino que contribuye de manera directa a la conservación del entorno, la lucha contra el cambio climático y el desarrollo sostenible del territorio.
Con esta norma, Andalucía no inicia un camino, sino que consolida uno que ya lidera, acompañando la evolución de un sector que ha demostrado su capacidad de crecimiento, adaptación e innovación y que encara los próximos años con una herramienta legislativa alineada con sus necesidades reales y con las demandas de los consumidores.