Entrevista a Juan Manuel Coello De Paz, director de Operaciones de Patatas Meléndez
¿Cómo está evolucionando la presente campaña?
La campaña está evolucionando de forma razonablemente positiva, aunque condicionada por factores climáticos que han alterado los calendarios de siembra y el desarrollo del cultivo. Las lluvias provocaron ciertos retrasos, pero también han contribuido a mejorar las reservas hídricas.

En términos de calidad, esperamos una campaña alineada con los estándares habituales, gracias a la profesionalización del sector y a la adopción de mejores prácticas agronómicas.
Las previsiones de volumen son moderadas, con ajustes derivados de los retrasos en la siembra y de la evolución climática de las próximas semanas. El objetivo es evitar los excesos de producción que en campañas anteriores han presionado los precios.
En cuanto a la rentabilidad, continúa siendo uno de los grandes retos debido al incremento estructural de los costes de producción, especialmente en fertilizantes, energía y combustible. Para afrontarlo, trabajamos con distintos escenarios que contemplan tanto la evolución climática como la estabilidad de la demanda, apostando por modelos de planificación y contratos que aporten mayor previsibilidad.
¿Qué medidas está implementando para asegurar suministro, eficiencia y estabilidad en un contexto como el actual?
En Patatas Meléndez apostamos por un modelo basado en la planificación integral de la cadena de valor. Contamos con programas agrícolas definidos, acuerdos estables con agricultores y una estrecha colaboración con la distribución, lo que nos permite anticipar volúmenes y garantizar un suministro continuo.
Además, estamos reforzando la eficiencia mediante la innovación, tanto en campo como en nuestros procesos industriales, con el objetivo de optimizar recursos, mejorar la calidad y reducir la volatilidad. Un rasgo distintivo de nuestra estrategia es la apuesta por la producción propia: estamos invirtiendo en superficie de cultivo para garantizar la continuidad y ganar independencia.
¿Cómo está respondiendo el mercado nacional y qué tendencias en la gran distribución?
El mercado nacional mantiene una demanda estable, con un consumidor cada vez más exigente en términos de calidad, origen y conveniencia. La patata nacional continúa ganando relevancia, impulsada por la preferencia por productos de proximidad y por una mayor trazabilidad.
En la relación con la gran distribución observamos una evolución hacia modelos más colaborativos y planificados. Los programas de suministro adquieren cada vez más importancia, ya que permiten mejorar la estabilidad del mercado, reducir desequilibrios y aportar valor a toda la cadena.
En termino globales, el sector de la patata se encuentra en un proceso de transformación hacia modelos más profesionales y orientados al mercado. La clave está en avanzar en planificación, innovación y colaboración entre todos los eslabones de la cadena para seguir aportando valor y responder a los nuevos hábitos del consumidor.
¿Qué oportunidades y desafíos están encontrando en los mercados internacionales?
En los mercados internacionales encontramos tanto oportunidades como desafíos. La competencia de países del norte de Europa es creciente, pero también existen nichos donde la calidad, la frescura y el calendario de la patata española son diferenciales.
La exportación forma parte de nuestra estrategia de crecimiento, aunque con un enfoque selectivo y orientado a aportar valor. Priorizamos mercados donde podemos competir en calidad y servicio, más allá del volumen.