Los ministros de Agricultura de la Unión Europea han reclamado que los acuerdos comerciales vigentes y futuros protejan las indicaciones geográficas, incorporen cláusulas de salvaguardia y garanticen condiciones de competencia equitativas para el sector agroalimentario europeo.
La petición se produjo durante el Consejo de Agricultura y Pesca celebrado en Bruselas, en el que la Presidencia irlandesa centró el debate comercial en la promoción y protección de las indicaciones geográficas europeas en países terceros.
Los Estados miembros subrayaron la importancia de estas figuras para la competitividad de las exportaciones agrarias de la UE y para el valor añadido de sus productos. También defendieron que su protección forme parte tanto de los acuerdos comerciales existentes como de las futuras negociaciones.
Más protección para las indicaciones geográficas
Las indicaciones geográficas protegen productos vinculados a un origen determinado y a unas características, una calidad o una reputación asociadas a ese territorio.
Su reconocimiento en países terceros resulta esencial para impedir imitaciones, usos indebidos de los nombres protegidos y presentaciones que puedan inducir a confusión en los mercados internacionales.
Los ministros solicitaron que los productos amparados por estas figuras estén protegidos en los acuerdos comerciales de la Unión Europea, dado su peso en la diferenciación de la oferta comunitaria y en la competitividad de las exportaciones agroalimentarias.
Salvaguardias ante perturbaciones del mercado
El Consejo pidió también que los acuerdos incluyan cláusulas de salvaguardia. Estos mecanismos permiten reaccionar cuando un aumento de las importaciones provoca o amenaza con provocar daños graves o alteraciones importantes en un sector productivo.
La petición cobra especial relevancia en un contexto de creciente preocupación entre agricultores, ganaderos y organizaciones agrarias por el impacto de determinadas importaciones y por las diferencias entre las condiciones de producción exigidas dentro y fuera de la Unión Europea.
Reciprocidad y reglas equivalentes
La reciprocidad ocupó igualmente un lugar destacado en el debate. Los ministros defendieron la necesidad de garantizar unas condiciones de competencia equilibradas entre las producciones europeas y los alimentos importados desde países terceros.
El objetivo es evitar que los productores de la UE, sujetos a exigencias ambientales, sanitarias y de bienestar animal, compitan en desventaja frente a mercancías obtenidas bajo requisitos diferentes.
El Consejo vinculó esta posición con la autonomía estratégica de la Unión, la competitividad de su agricultura y la necesidad de preservar una capacidad productiva suficiente para garantizar la seguridad alimentaria.
La postura expresada por los ministros no implica la incorporación inmediata de nuevas condiciones a todos los acuerdos comerciales. Sí refuerza la presión política para que la Comisión Europea tenga en cuenta la reciprocidad, las salvaguardias y la protección de las indicaciones geográficas en las negociaciones presentes y futuras.