Ramiro Arnedo ha presentado estos días en la provincia de Almería, en un invernadero ubicado en el municipio de El Ejido, su novedad comercial esta campaña en pimiento Lamuyo rojo, que se une a su consolidado catálogo. Se trata de Toboso F1, que destaca por su completo paquete de resistencias y su alta productividad.
Por José Esteban Ruiz Álvarez, periodista agroalimentario.
Esta variedad de Lamuyo desarrolla una planta de vigor medio con una fuerte raíz. En lo que respecta a su porte, es «más bien abierto, un factor que ayuda a luchar contra las plagas», asegura José Luis Márquez Palomo, técnico comercial de Ramiro Arnedo, quien nos acompañó en la visita que realizamos a la finca para conocer lo que aporta Toboso F1 tanto al agricultor como a la comercialización.

José Luis Márquez Palomo recuerda un factor importante, como es la fecha de trasplante. «Nosotros recomendamos para que el desarrollo de la variedad sea óptimo, que el trasplante se realice entre el 10 y 25 de julio», en la zona del Poniente almeriense.
Cuando hablamos de su fruto, la primera alusión es a su gran tamaño. No en vano, este pimiento alcanza en muchos casos los 500 gramos por pieza. Además, en su forma, explica José Luis Márquez Palomo, «hace buen morro, evitando los picos y lenguas de vaca». En cuanto al color en su maduración ofrece a la vista un rojo atractivo. Además, el viraje lo hace con un buen achocolatado, recalca el técnico comercial.
Otra de sus características es su buena consistencia, gracias al grosor de sus paredes. «En muchas ocasiones, la postcosecha es un hándicap en los frutos de los pimientos Lamuyos, y en este caso no lo es».
En cuanto a resistencias, es una de las variedades de Lamuyo que incorpora la resistencia a oídio, entre las que actualmente se encuentran en el mercado, que no son muchas. Además, tiene resistencia a spotted y L4.