En el actual contexto de preocupación por el futuro de las pensiones, la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales ha seƱalado que la mujer rural es la cara mĆ”s pobre del sistema de pensiones, el elemento Ā«mĆ”s frĆ”gilĀ», segĆŗn ha manifestado en un comunicado de prensa. En opinión de esta organización, ello se debe a la brecha de gĆ©nero que caracteriza al medio rural espaƱol, donde el trabajo de las mujeres Ā«ha estado y aĆŗn estĆ” invisibilizadoĀ». AsĆ, el trabajo de este colectivo al frente de explotaciones agropecuarias no estĆ” en su mayorĆa recogido en el rĆ©gimen de la Seguridad Social, sin perder de vista el hecho de que sus oportunidades laborales en el campo son menores que las de los hombres o las mujeres en las ciudades. Como consecuencia de todo ello, al llegar a la edad de jubilación la mujer rural recibe las pensiones mĆ”s bajas: no contributivas y de viudedad.