
La campaña de cítricos deja mejores precios medios a pesar de los grandes altibajos
En la recta final de la campaña con los últimos cítricos nacionales en el mercado, Cristóbal Aguado Laza, presidente de AVA-ASAJA, hace balance de la misma.

En la recta final de la campaña con los últimos cítricos nacionales en el mercado, Cristóbal Aguado Laza, presidente de AVA-ASAJA, hace balance de la misma.

Detrás de muchas variedades comerciales actuales se esconde una compleja herencia genética que sigue marcando la innovación y el futuro de la citricultura mundial.

La campaña citrícola avanza marcada por una presión creciente de varias plagas clave, coincidiendo con las fases de cuajado y desarrollo inicial del fruto, momentos especialmente sensibles para la producción.

El cultivo de cítricos se enfrenta actualmente a un escenario fitosanitario en constante evolución. La reducción progresiva de materias activas disponibles en Europa, junto con la presión creciente de plagas y el riesgo de aparición de resistencias, está obligando al sector a replantear sus estrategias de manejo.

Quien trabaja cítricos sabe bien que esta especie no perdona los errores. La exigencia fisiológica del naranjo, el limonero y el mandarino a lo largo del ciclo productivo no tiene comparación con otros frutales: floración escalonada, brotaciones múltiples, alternancia de vecería, sensibilidad al estrés hídrico y térmico, y una demanda nutricional que varía radicalmente en función de la fase y de la variedad. Gestionar bien un citrícola profesional implica entender al árbol, anticiparse a sus necesidades y actuar con precisión en cada momento crítico.

La Comunitat Valenciana concentra una de las señales más preocupantes para el futuro del cítrico español: reducción de superficie, envejecimiento de explotaciones y abandono de tierras. Más allá de la campaña, el sector se enfrenta a una crisis territorial que amenaza la continuidad del cultivo, la sanidad vegetal y la profesionalización del campo.

Los nuevos contratos entrarán en vigor el 1 de septiembre y regirán hasta el 31 de agosto de 2029.

La vigilancia de plagas, la eficiencia en el cultivo y el posicionamiento del producto ganan peso en una categoría estratégica para España

El sector se mueve hacia un modelo con menos margen para la improvisación: más planificación varietal, más presión comercial, mayor peso del retail y una tecnología cada vez más ligada a la rentabilidad

La campaña citrícola 2025/26 ha dejado a la Unión Europea con menos fruta de la que necesita. La caída de la producción comunitaria, especialmente en España, Italia y Grecia, ha abierto un hueco que ya no puede cubrirse con oferta interna. Ese vacío lo están ocupando con rapidez Egipto, Turquía y Marruecos, que se consolidan como los nuevos pilares del abastecimiento europeo en un mercado cada vez más dependiente del exterior.