La Denominación de Origen Sierra Mágina ha iniciado su campaña anual de control y tratamiento contra la mosca del olivo, una de las plagas más dañinas para el olivar tradicional.
Este año, como novedad, se pondrá en marcha un ensayo piloto con drones para la aplicación de tratamientos fitosanitarios, en colaboración con la Fundación JAV (Jaén Agritech Ventures), con el objetivo de mejorar la eficacia, la sostenibilidad y la competitividad del sector.
El proyecto, autorizado por la Delegación Territorial de Agricultura, se presentó ayer en la cooperativa SCA San Isidro de Huelma, cuyas fincas servirán como campo de ensayo. En ellas se comparará la aplicación aérea mediante dron con la técnica tradicional terrestre en fincas homogéneas, situando puntos de control en ambas zonas para evaluar la efectividad del tratamiento.
El uso de drones permite tratar zonas de difícil acceso, reducir el consumo de fitosanitarios y aumentar la eficiencia del proceso, todo ello en beneficio del olivar de montaña y de pequeñas explotaciones. Ensayos similares se llevarán a cabo también en otras zonas amparadas por la D.O. Sierra de Segura y en la cooperativa San Vicente de Mogón.
El tratamiento se aplica mediante la técnica de parcheo (cebo en bandas), dirigida a los adultos de la plaga, utilizando Spintor Cebo, un insecticida natural certificado para agricultura ecológica. Se trata de pulverizar solo el 25% de la superficie de cultivo, lo que permite ahorrar recursos sin comprometer la eficacia.
Además, ya ha comenzado la fase de monitorización por parte del equipo técnico de la Denominación de Origen, que visita semanalmente las estaciones de control en todos los municipios para seguir la evolución de la plaga: población, fertilidad y daños en fruto. Esta información, recogida bajo el protocolo de la Red de Alerta e Información Fitosanitaria (RAIF) de la Junta de Andalucía, sirve para determinar el momento óptimo de tratamiento colectivo.
Como en años anteriores, el tratamiento general se realizará por vía terrestre, mediante tractores equipados con sistemas de geolocalización, lo que permite un control en tiempo real de las zonas tratadas. Estas labores son ejecutadas por empresas locales, lo que genera empleo en la comarca y refuerza el modelo de gestión colectiva e integrada que Sierra Mágina aplica desde 1995.
El Consejo Regulador subraya que esta campaña representa un paso adelante en la digitalización e innovación del campo andaluz, en línea con su compromiso por proteger la calidad del aceite de oliva virgen extra de la comarca frente a una plaga endémica que impacta directamente en su valor y prestigio.