Color, tamaño y sabor son los tres factores que Rijk Zwaan propone para impulsar su gama de frutas a nivel internacional.
Por Nuria García Martínez, periodista agroalimentaria
Rijk Zwaan ha dado del pistoletazo de salida a su Global Melon & Watermelon Event 2025 en el Campo de Cartagena (Región de Murcia) con una variada propuesta en su porfolio, mostrada estos días en el CED La Palma, en la que diversifica la oferta disponible para los próximos años. Llaman la atención los tamaños reducidos que propone para melón y sandía, con una alta productividad.
Los nuevos diseños de melón y sandía que el equipo técnico de esta firma centenaria muestra estos días a sus clientes internacionales apuestan por el color, los tamaños mini y un plus de sabor en los formatos convencionales más tradicionales para el mercado europeo.
Con todo ello, la firma holandesa se abre paso no solo a nivel europeo, sino que refuerza su mercado internacional en el continente asiático, Oriente Medio, Sudamérica y África con una oferta adaptada a cada tipo de cliente.

Sandía mini con rentabilidad
Entre las novedades presentadas por Rijk Zwaan esta campaña, destacan los formatos minis de sandía, donde han logrado altos rendimientos por hectárea, que favorecen la implantación de este tipo de variedades por parte de los agricultores.
Bernardo Cuenca, responsable de cultivo de melón y sandía para Europa, Oriente Medio y África, presenta una nueva variedad en el concepto Candy Ball: “Vaiana viene a aportar más planta, más calidad interna y la misma producción y poscosecha que tenía Corellana, pero con mayores grados Brix y sabor” que su predecesora.
Los frutos de 1 a 2 kilos en sandía mini aún no han ganado cuota de mercado en el sector productor nacional y europeo, por la exigua rentabilidad alcanzada hasta la fecha. Esta circunstancia se ha superado con esta variedad, según indica Cuenca, que apunta a una producción de 80.000 kilos por hectárea, con un calibre uniforme y en recolecciones agrupadas.
Estas características abrirían el mercado a las producciones mini de sandía, entre aquellos agricultores nacionales que aún tienen sus reticencias a la rentabilidad de este cultivo, estiman desde Rijk Zwaan.
Su posibilidad de abrir mercados de exportación lejanos como el asiático, gracias a su buen comportamiento poscosecha, es para la firma de semillas una baza más para apostar por estos formatos reducidos, que tan buena entrada tienen en estos destinos.
Sandísima, la polinizadora
En variedades de 2 a 4 kilos, donde la firma ya cuenta en el mercado con Gatinho, Tigrinho y Coralzinho, este año incorpora como novedad Cherrinho. Esta nueva variedad, “que acaba de ser comercial” tras más de tres años de ensayos, señala Cuenca, “ha despertado mucho interés desde las primeras muestras en Almería, por su alta precocidad, siempre con un grado Brix por encima y sobre todo por el impacto visual interno de la semilla”, que hacen que estemos ante una variedad con doble vertiente de consumo y polinizador para su uso en orgánico, convencional como monoculitvo o como polinizador.
Tropical, la sandía amarilla
En la gama de sandías triploides, que no tienen los colores clásicos (Crimsom, Sugar baby o Tiger) y tampoco son rojas por dentro, la firma incluye sus propuestas Tropical. Su variedad principal es Tropical Honey, una sandía con piel Tiger y carne amarillo-anarajada, con excelente sabor y firmeza que alcanza los 4 kilos para exportación y que ya está muy presente en el mercado.
“Se ha consolidado en el segmento y está presente en todas aquellas empresas que producen este tipo de sandía amarilla y sigue creciendo”, explica Bernardo Cuenca.
En esta categoría también se incluye Tropical Sunshine, con piel negra y carne amarilla, y sale del segmento, adquiriendo “entidad propia”, Orange Sunglow. Destaca por su carne naranja y un “sabor excepcional” en una variedad sin semillas.
Para distinguirla en el mercado, “la hicimos alargada, con un color muy intenso y atractivo, entre 2 y 4 kilos”, y por fuera se diferencia claramente por una piel verde con un dibujo muy característico. “Es un producto Premium de muy altísima calidad, que llega al mercado con un grupo de productores que son capaces de cuidar sus peculiaridades”.
Como novedades, cierran la oferta de las triploides sin semilla, las variedades Ganímedes, de piel negra y reconocida por su sabor, que saldrá al mercado la próxima campaña junto con Winslet, de piel Tiger.

Minijack, el melón superhéroe
Las variedades de melón piel de sapo de la gama Mellissimo de Rijk Zwaan (Ricura, Bravura, Mesura…), que pueden llegar a cualquier destino en poscosecha, dan “un paso más allá” con la novedad de Minijack. “Es como un superhéroe este melón”, comenta Bernardo, quien explica que su nombre se debe a Jack Jack, el bebé de Los Increíbles.
Se trata de un piel de sapo de 1 a 2 kilos, que aporta recolecciones en el primer corte de 8 a 9 frutos por planta en pleno verano, con elevados grados de hasta 17 Brix. “Tiene una planta tan fuerte, con resistencias a Oidio y a pulgón, que es capaz de seguir generando piezas y aportar muchos más kilos que un piel de sapo de calibre grande”, asegura Cuenca.
Sus características “nos han permitido desarrollarlo en La Mancha, cuando hace mucho calor, en pleno agosto, manteniendo su tamaño entre 1,5 y 2 kilogramos en todas sus piezas de manera uniforme”, añade.
A un futuro próximo, Rijk Zwaan apuesta en melón galia por la uniformidad en la variedad y trabaja para presentar en Fruit Attraction una propuesta con altos niveles de resistencia a plagas y enfermedades y, ante todo, de calidad diferencial en melones larga vida con un excelente sabor.