Según detalló Radilla, México cuenta con 53.873 productores de mango, de los cuales el 70% son pequeños agricultores con menos de 5 hectáreas. Solo en el estado de Guerrero se concentran 9.000 productores, que representan el 16% del total nacional.
En cuanto a la actividad productiva, el presidente de CONASPROMANGO explicó que en 2024 México registró 207.086 hectáreas sembradas, de las que se cosecharon 196.000 hectáreas, alcanzando una producción de 2.156.040 toneladas. Guerrero aportó 27.246 hectáreas cosechadas y una producción de 411.173 toneladas.
Radilla subrayó que uno de los principales desafíos para los pequeños productores es impulsar el desarrollo integral de las regiones productoras, apostando por un mayor encadenamiento productivo que permita mejorar la competitividad y el acceso a los mercados.
Asimismo, destacó la necesidad de fortalecer la investigación y el desarrollo en ámbitos clave como productividad, sanidad, inocuidad, valor agregado y eficiencia en toda la cadena productiva. También insistió en la importancia de reforzar la coordinación entre instituciones públicas y privadas para potenciar las capacidades del sector.
Otro de los retos estratégicos es avanzar en certificaciones de sustentabilidad, cada vez más demandadas por los mercados internacionales, que valoran productos obtenidos bajo buenas prácticas agrícolas, así como empresas comprometidas con la responsabilidad social y ambiental.
Radilla concluyó que, pese a los desafíos, los productores de mango mexicano están decidido a fortalecer su posicionamiento global y consolidarse como un referente internacional en calidad y sostenibilidad.