El sector agrícola europeo envejece rápidamente: la edad media de los agricultores es de 57 años y solo el 12 % tiene menos de 40 años, lo que amenaza la seguridad alimentaria y la sostenibilidad rural. Entre 2013 y 2019, los jóvenes en zonas rurales cayeron de 3,6 a 1,9 millones (15‑24 años) y de 6,9 a 5,9 millones (25‑29 años). Además, muchos deben trabajar en tierras arrendadas y enfrentan déficit de financiación de 14 100 millones €, el 22 % del total del sector.
Por Julia Álvarez García, periodista
Ante esta situación, la Comisión Europea ha presentado su estrategia de relevo generacional, con el objetivo de duplicar al 24 % la proporción de jóvenes agricultores en 2040, pero varias organizaciones agrarias han expresado su rechazo, señalando que no se abordan los principales obstáculos estructurales.
Desde SEAE, la Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecológica, destacan que la estrategia “no ofrece herramientas políticas concretas para apoyar y animar a los jóvenes dedicados a la agricultura ecológica”. Además, señalan que se percibe como si la Comisión pasara por alto el papel crucial de estos jóvenes y no proporcionara medidas concretas para fomentar el crecimiento de la producción ecológica en Europa.
Aunque la estrategia incluye un análisis exhaustivo de los retos generales que enfrentan los jóvenes agricultores, como el acceso a la tierra, la financiación y los servicios rurales, muchas de las barreras específicas para los agricultores ecológicos, para las cuales sí existen soluciones concretas, no se reflejan en el plan.
“Abordar el relevo generacional y apoyar la agricultura ecológica van de la mano. Si bien la estrategia menciona la importancia de promover prácticas agrícolas ‘sostenibles’, no reconoce que son los jóvenes agricultores ecológicos quienes ya aplican la sostenibilidad en el día a día”, destacan desde SEAE.
El documento comunitario de la Comisión Europea establece cuatro ejes prioritarios: acceso a la tierra y financiación, formación, sucesión y condiciones de vida.
Desde COAG, Miguel Padilla, Secretario General, advierte que “el relevo generacional no se puede construir sobre la incertidumbre”, y que la eliminación de herramientas esenciales como el Segundo Pilar de la PAC pondría en riesgo los proyectos de vida de los jóvenes en el medio rural.
Aunque desde la organización valoras positivamente estos cuatro pilares, como por ejemplo el incremento del apoyo financiero del “Starter Pack” hasta 300.000 euros, alertan de que su éxito dependerá de la cofinanciación nacional y la distribución real de fondos entre Estados miembros. Asimismo, destacan la creación del Observatorio Europeo de Tierras, pero exigen medidas más contundentes a nivel nacional: bancos de tierras públicos, regulación frente a la especulación, prioridad para jóvenes y mujeres, y reformas fiscales y burocráticas que faciliten la sucesión en las explotaciones.
Padilla subraya que, aunque la estrategia reconoce la excesiva burocracia y apuesta por la formación agraria continua, para que el relevo generacional funcione se necesita recursos reales, estabilidad legislativa y acceso a servicios públicos, vivienda, internet y transporte: sin ello, “la política de relevo generacional será papel mojado”.
Por último, desde ASAJA han expresado su «profunda preocupación», calificando la estrategia como una mera declaración de intenciones y mostrando su desconcierto por la falta de coordinación entre instituciones europeas.
La organización ha presentado sus propuestas de enmienda, reclamando medidas concretas: garantizar la rentabilidad con desgravaciones fiscales y precios justos, apoyar la agricultura familiar y dirigida por jóvenes con igualdad de acceso a ayudas, establecer incentivos fiscales para la compra y transmisión de tierras, priorizar los territorios rurales vulnerables con mayor cofinanciación y apoyo técnico, y promover la igualdad de participación sin distinción de género. También piden inversiones estratégicas en riego, modernización y digitalización, esenciales para la viabilidad de las explotaciones jóvenes.
“No podemos depender solo de la voluntad política de cada país; solo una financiación homogénea permitirá que los jóvenes agricultores permanezcan y se desarrollen”, advierte ASAJA.