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Polinización asistida en pistachero: manejo y conservación de polen

Por Bárbara Aguayo Martínez

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Pistacho en árbol
La polinización en pistacho condiciona el cuajado y el llenado del fruto y puede limitar el rendimiento cuando existen desajustes fenológicos, polen de baja calidad o una concentración insuficiente de polen en el ambiente.
Autores: Fariña-Flores, D.; Mérida-García, R.; Martínez-Peña, R.; Martínez-Burgos, E.; Guerrero, J. Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal (IRIAF)Centro Agroambiental ‘El Chaparrillo’ (CIAG), Departamento de Cultivos Leñosos, Ciudad Real.
El pistachero (Pistacia vera L.) es un cultivo leñoso de elevado valor económico, especialmente en regiones con clima mediterráneo como España, cuya productividad depende en gran medida de una polinización efectiva. Al ser unas especie dioica y anemófila, la sincronía entre la emisión de polen de las variedades masculinas y la receptividad de las flores de las variedades femeninas, así como la adecuada dispersión del polen por el viento (Lillo et al., 2024), constituyen factores clave y limitantes en la adecuada fecundación y cuajado del fruto. La selección de varias variedades masculinas con una floración que abarque todo el periodo de receptividad de las flores femeninas a menudo se considera un elemento clave una la gestión de la explotación (Couceiro López et al., 2017). Debido a esto, la polinización asistida se ha propuesto como una herramienta para complementar o incluso llegar a sustituir a la polinización natural. La eficacia de esta depende del momento de aplicación respecto a la ventana de receptividad de la flor femenina, la dosis total aplicada y del sistema de dispersión, pudiendo influir en el cuajado cuando el aporte natural es limitante (Acar & Eti, 2008). Además existe un interés creciente en sistemas de polinización mecánica que permitan aplicaciones repetidas y homogéneas, minimizando costes y la dependencia de condiciones puntuales como las ambientales (Eyles et al., 2022). La polinización asistida está condicionada por la disponibilidad de polen viable, con una buena capacidad germinativa, limpio y conservado adecuadamente para poder utilizarlo cuando las inflorescencias de las variedades femeninas se encuentran plenamente receptivas. El proceso de secado, extracción, tamizado y almacenamiento del polen condiciona en gran medida su integridad y pueden favorecer la aparición de contaminaciones fúngicas que dificultan la realización de ensayos viables y reducen la vida útil del mismo. Por ello, la evaluación de la calidad suele combinar ensayos de viabilidad metabólica con ensayos de germinación in vitro que informan de manera directa sobre la capacidad del polen de emitir tubo polínico (Aldahadha et al., 2019; Sulusoglu & Cavusoglu, 2014). Debido a esto, resulta fundamental desarrollar protocolos adecuados para una correcta recolección, procesado y almacenamiento del polen. Estos protocolos permiten almacenar y aplicar polen con mayor seguridad, mejorando la eficiencia del cuajado y reduciendo las posibles perturbaciones o fallos en la polinización natural. Este trabajo se enmarca en esta necesidad, teniendo como objetivos optimizar el procesado y la conservación del polen de distintas especies del género Pistacia, minimizando la contaminación y preservando su capacidad germinativa, así como evaluar mediante ensayos de campo, el efecto de distintas estrategias de aplicación en parámetros como la producción y la calidad de la cosecha. Esta primera aproximación aporta criterios prácticos importantes que permitirán desarrollar en el futuro nuevos ensayos. Materiales y métodos Recolección, desinfección y conservación de polen Para este estudio se trabajó con individuos masculinos del género Pistacia de floración temprana o extratemprana con el objetivo de conservarlo para su posterior uso en la polinización asistida de la variedad femenina “Sirora”. La recolección de polen se realizó en el momento fenológico óptimo para cada genotipo masculino, es decir, cuando las inflorescencias ya liberaban o estaban a punto de liberar polen, pero todavía en fases tempranas de floración. Para dicha recolección, se cortaron ramas con inflorescencias masculinas, en las horas centrales del día y se trasladaron al laboratorio inmediatamente para su posterior procesado, minimizando así su deterioro. Una vez en el laboratorio, se compararon 4 estrategias de procesado diseñadas para obtener polen viable con una baja carga microbiana con el fin de poder conservarlo y utilizarlo en los ensayos posteriores.
  • Procesado A, Secado ambiental y en estufa. Las inflorescencias se dejaron secar durante 24 horas en condiciones ambientales estables, sin sol directo ni corrientes de aire. Transcurrido ese tiempo, el polen se extrajo sacudiendo las ramas suavemente y se tamizó con el fin de eliminar las impurezas. El secado se completó en estufa a baja temperatura, durante otras 24h para eliminar la humedad residual.
  • Procesado B, extracción en cabina de flujo laminar. El material vegetal se mantuvo 24 horas en una cabina de flujo laminar en funcionamiento sobre papel de filtro estéril. La extracción y recolección de polen se realizó dentro de la propia cabina y el polen obtenido se guardo en recipientes estériles con material secante.
  • Procesado C, esterilización previa superficial de las inflorescencias. Antes de extraer el polen, las inflorescencias se sometieron a una esterilización superficial utilizando una disolución de hipoclorito sódico, seguida de varios lavados con agua destilada estéril. Posteriormente las muestras manejaron de igual manera que el procesado B.
  • Procesado D, tratamiento UV del polen. Parte del polen recolectado en el procesado B se sometió a luz ultravioleta durante 24 horas dentro de la cabina de flujo laminar.
Todo el polen recolectado se almacenó en envases herméticos estériles a -18ºC, y se evaluó su viabilidad y poder germinativo entre un mes y dos después de su recolección. Evaluación de la viabilidad y del poder germinativo. La evaluación de la viabilidad se realizó mediante el test de cloruro de trifenil tetrazolio (TTC). Este método estima la viabilidad de tejidos vegetales (semillas, tejido meristemático, polen, etc.). En este ensayo, el polen se incubó en oscuridad con una solución de TTC al 1% y sacarosa al 60% en agua destilada estéril durante 12 horas a 25ºC. Posteriormente se obtuvieron imágenes utilizando un microscopio óptico con al menos 2000 granos de polen y se cuantifico el numero de granos de polen viables en tres repeticiones (es decir, el resultado del porcentaje de viabilidad se ha calculado en base a 6000 granos de polen). Por otro lado, la evolución de la capacidad germinativa se realizó mediante un test de germinación in vitro, el cual mide la capacidad del polen para emitir el tubo polínico en condiciones controladas. Este parámetro resulta especialmente relevante porque se relaciona de forma directa con la capacidad real de fecundación tras la polinización. Para la germinación del polen se utilizó como medio de cultivo una solución de sacarosa al 20% en agua destilada esterilizada sin agar (con el fin de evitar la formación de agregados, los cuales dificultarían el conteo y la estimación del porcentaje germinado). El polen se incubó en placas Petri en oscuridad a una temperatura de 25ºC durante 24 horas. Transcurrido este tiempo se evaluó el porcentaje de germinación y la presencia o no de contaminación utilizando un estereomicroscopio en tres replicas constituidas por 200 granos de polen. Polinización asistida en campo Para evaluar el posible impacto de la polinización artificial en la producción de pistacho se diseñó un ensayo piloto en campo en una parcela de la finca experimental “La Entresierra” (IRIAF). Se eligió una plantación homogénea de 80 árboles de la variedad ‘Sirora’, injertados sobre Pistacia terebinthus, en secano y con marco 6×7 m. Esta parcela era especialmente adecuada porque los árboles estaban en plena producción, sin problemas sanitarios relevantes, sin machos plantados dentro de la parcela (aunque con polen disponible en la finca) y relativamente aislada de otras plantaciones, lo que ayuda a reducir la entrada de polen externo no controlado. Para el ensayo se seleccionaron 19 árboles de tamaño similar. En cada uno se contabilizó el número de yemas florales, para poder normalizar la producción y poder comparar tratamiento. Los árboles se asignaron aleatoriamente a seis tratamientos (más controles), siguiendo el esquema de la figura 1. Figura 1. Distribución en la parcela experimental de las distintas metodologías y condiciones de polinización asistida ensayadas y sus controles. Los distintos tratamientos ensayados fueron los siguientes:
  • Jaulas (J): polinización totalmente artificial en ausencia de polen externo. Cuatro árboles se aislaron individualmente con estructuras cerradas que impidieron la entrada de polen ambiental (Figura 2). Esto permitió evaluar si una única aplicación controlada podía asegurar fecundación en un entorno “libre de polen”. El polen se mezcló con talco alimentario (matriz/diluyente) hasta 10 g de mezcla final, con concentraciones de polen del 2,5%, 5% y 10%. La mezcla se aplicó con un fuelle manual directamente sobre inflorescencias femeninas plenamente receptivas, cubriendo todo el árbol. Además, una de las jaulas se trató solo con talco (sin polen) como control negativo, para separar el efecto del polen del efecto de la propia aplicación.
  • PN: polinización natural, árboles control, sin polinización asistida.
  • PAH: polinización asistida en matriz líquida (agua). En tres árboles, el polen se dispersó en 50 ml de agua destilada y se aplicó con pulverizador manual. Cada árbol recibió 0,5 g de polen.
  • PAS: polinización asistida con talco en exterior. Tres árboles recibieron 0,5 g de polen mezclados con 9,5 g de talco, aplicado con fuelle.
  • PAHBA: polinización líquida suplementada con un bioestimulante de algas. Misma aplicación que PAH, pero añadiendo un bioestimulante comercial basado en Ascophyllum nodosum y otros compuestos (incluyendo reguladores del crecimiento y nutrientes)
  • PAHBB: polinización líquida suplementada con un bioestimulante de boro-molibdeno Igual que PAH, incorporando un producto con boro y molibdeno (en la dosis recomendada), formulado específicamente para favorecer floración, fecundación y cuajado.
Todos los tratamientos aplicados en exterior se realizaron en un día sin viento, en horas centrales y sin precipitación, para evitar deriva de polen entre tratamientos y asegurar una aplicación comparable. Figura 2. Estructura utilizada para individualizar los árboles y evitar la entrada de polen exógeno Tras finalizar la receptividad de las flores femeninas, se retiraron los plásticos de las jaulas y todos los árboles continuaron con el mismo manejo. Finalmente, se cuantificó el número de racimos por árbol, el número de frutos por racimo y la cosecha (peso total por árbol y porcentaje de frutos vacíos) recolectando a mano toda la producción, incluidos los vacíos (que en cosecha mecanizada podrían no recogerse). Esto permitió evaluar con precisión el efecto real de la polinización y el cuajado. Resultados y discusión Viabilidad y capacidad germinativa Los resultados de la viabilidad y de la capacidad germinativa del polen de las distintas variedades masculinas ensayadas se resumen en la tabla 1. Tabla 1. Resultados de viabilidad por variedad y procesado.
Variedad Procesado Viabilidad Desv. est. Germinación Desv.est. Contaminación
1 A 83.87 1.90 0.00 Si
B 87.26 1.13 66.25 2.09 No
C 83.68 1.54 65.81 1.94 No
D 84.70 1.48 63.89 2.35 No
2 A 83.97 1.39 0.00 Si
B 84.93 2.38 66.38 3.03 Si
C 85.92 2.03 65.06 2.77 No
D 84.02 1.20 0.00 Si
3 A 84.10 1.76 0.00 Si
B 85.16 1.63 63.45 1.47 Si
C 85.74 1.22 62.82 2.16 Si
D 84.21 1.28 0.00 Si
4 A 85.53 1.32 0.00 Si
B 87.21 1.67 67.18 2.35 No
C 87.00 1.29 66.80 1.92 No
D 86.71 1.15 0.00 Si
5 A 85.26 1.72 0.00 Si
B 84.94 1.2 64.62 2.15 No
C 83.69 1.43 63.91 1.82 No
D 83.95 1.24 63.53 2.08 No
Control + 89.14 1.47
  A continuación, se muestran los resultados conjuntos de los dos ensayos empleados para evaluar la calidad del polen (Figura 3) comparados para cada variedad masculina y para las cuatro condiciones de procesado. En general, los porcentajes de germinación tienden a ser más bajos que los estimados por TTC, un patrón que también se observa en estas muestras. La razón es que el TTC detecta granos metabólicamente activos (viables), pero no todos los granos viables conservan necesariamente la competencia fisiológica para emitir el tubo polínico en condiciones in vitro. Por ello, ambos ensayos son complementarios: el TTC informa sobre el estado metabólico del polen, mientras que la germinación in vitro refleja de forma más directa su capacidad funcional asociada a la fecundación. Figura 3. Comparación del porcentaje entre la viabilidad (azul) y la capacidad germinativa (verde) de cada cultivar masculino de pistacho ensayado en función del tratamiento utilizado para su desinfección. Las columnas muestran el valor promedio del % de viabilidad de las distintas muestras. Las diferentes letras sobre las columnas indican diferencias significativas tras realizar un análisis estadístico ANOVA y test de Tukey con un valor p< 0.05 La viabilidad estimada mediante tinción con TTC se mantuvo elevada y muy estable en todas las muestras, sin diferencias significativas entre los distintos procesados dentro de un misma variedad masculina, lo que sugiere que las condiciones ensayadas no comprometen de forma marcada la actividad enzimática asociada a la respiración del grano de polen. Este resultado es relevante porque indica que el test de TTC proporciona una señal consistente de “viabilidad” incluso cuando el polen procede de tratamientos con diferente grado de exposición a humedad ambiental o a condiciones de manipulación, y refuerza la idea de que la viabilidad metabólica puede conservarse aun cuando otros parámetros de calidad se vean afectados. En contraste, la presencia o ausencia de contaminación fúngica sí mostró un patrón claramente dependiente tanto de la variedad como del procesado aplicado. Algunas variedades (por ejemplo, la 1 y la 5) permanecieron libres de contaminación en la mayoría de las condiciones estériles (B, C y D), mientras que otros presentaron contaminación de manera recurrente (variedad 3), El tipo de manipulación fue determinante: el procesado A, basado en secado y extracción fuera de cabina, concentró la mayor parte de los episodios de contaminación, mientras que los procesados B y C, realizados en cabina de flujo laminar y con material estéril, redujeron la aparición de contaminación en la mayoría de las muestras. Esto sugiere que una parte importante de la carga contaminante no depende únicamente del origen del material vegetal, sino de la manipulación y el secado. Por otro lado, la capacidad germinativa también fue claramente distinta entre procesados, evidenciando que no basta con mantener el polen metabólicamente activo, sino que es crucial conservar su capacidad fisiológica para emitir el tubo polínico. El procesado A, además de asociarse a mayores niveles de contaminación, podría estar comprometiendo la competencia germinativa por factores como la deshidratación no controlada, la exposición a condiciones menos estériles o el tiempo de manipulación. Desde una perspectiva aplicada datos indican que la adopción de procedimientos en cabina de flujo laminar ya sea mediante extracción estéril directa (B) o con esterilización superficial del material vegetal previa a la extracción (C), mejora la consistencia de los resultados y facilita la obtención de polen utilizable para pruebas de germinación. Por ello, si el objetivo es continuar evaluando germinación o disponer de polen con calidad funcional para fines experimentales o de polinización asistida, los procesados B y C aparecen como las estrategias más robustas, al combinar un mejor control de contaminación con la conservación de la capacidad germinativa. En conjunto, la combinación de TTC (viabilidad metabólica) y germinación in vitro (capacidad funcional) permite caracterizar el polen de forma más completa evaluando no solo si está vivo, sino también si es capaz de germinar y formar tubo polínico, lo cual es el paso crítico para una polinización artificial efectiva. Polinización asistida en campo Los resultados del ensayo de polinización asistida (tabla 2), tanto como apoyo a la polinización natural en campo abierto como en condiciones de aislamiento mediante jaulas, muestran en conjunto un efecto limitado y, en la mayor parte de variables, no significativo. En condiciones de campo, con entrada de polen ambiental, la producción normalizada por yema floral se situó de media en 37,1 g/yema en el control de polinización natural (PN), mientras que los tratamientos con polinización asistida alcanzaron valores similares o inferiores, con 35,3 g/yema en la aplicación líquida (PAH) y alrededor de 30–31 g/yema en la aplicación con talco (PAS) y en las aplicaciones líquidas suplementadas con bioestimulantes (PAHBA y PAHBB). En términos de calidad, los porcentajes de vacíos oscilaron en un rango similar entre tratamientos, con valores en número entre 10,2% y 14,0 (PN: 13,5%) y en peso entre 7,5% y 9,1% (PN: 7,9%), sin un patrón que sugiera una mejora clara atribuible a la polinización asistida.   Tabla 2. Resumen de los resultados del ensayo de polinización asistida como apoyo a la polinización natural. Cada media se ha elaborado a partir de 3 réplicas biológicas independientes
Tratamiento Variable Media Desv. Est. Mediana
PN Número Yemas 638 77.09 681
Producción total (kg) 23.83 4.65 26.00
Producción por yema (g) 37.12 3.07 38.01
Frutos por racimo 19.27 1.36 18.80
% de vacíos 13.51 2.56 14.95
% de peso de vacíos 7.92 1.90 6.97
% de llenos 86.49 2.56 85.05
% de peso de llenos 92.08 1.90 93.03
PAS Número Yemas 616.5 67.5 616.5
Producción total (kg) 19.25 7.75 19.25
Producción por yema (g) 30.21 9.26 30.21
Frutos por racimo 16.6 4 16.6
% de vacíos 10.17 4.65 10.17
% de peso de vacíos 9.00 1.87 9.00
% de llenos 89.83 4.65 89.83
% de peso de llenos 91.00 1.87 91.00
PAH Número Yemas 691.33 150.61 623
Producción total (kg) 23.33 2.93 24.5
Producción por yema (g) 35.31 10.73 39.33
Frutos por racimo 17.67 4.06 16
% de vacíos 13.98 4.71 15.25
% de peso de vacíos 9.09 3.00 10.65
% de llenos 86.02 4.71 84.75
% de peso de llenos 90.91 3.00 89.35
PAHBA Número Yemas 632.00 6.00 632
Producción total (kg) 19.25 2.75 19.25
Producción por yema (g) 30.50 4.64 30.50
Frutos por racimo 16.95 0.45 16.95
% de vacíos 12.21 0.39 12.21
% de peso de vacíos 7.51 0.38 7.51
% de llenos 87.79 0.39 87.79
% de peso de llenos 92.49 0.38 92.49
PAHBB Número Yemas 596.33 50.50 575
Producción total (kg) 18.33 4.16 17
Producción por yema (g) 31.10 8.56 30.36
Frutos por racimo 18.36 6.09 14.90
% de vacíos 11.19 1.96 10.95
% de peso de vacíos 7.53 1.54 8.15
% de llenos 88.81 1.96 89.05
% de peso de llenos 92.47 1.54 91.85
Las representaciones mediante diagramas de caja (figura 4) refuerzan esta interpretación. Para producción normalizada, frutos por racimo y proporción de vacíos/llenos, la comparación múltiple (Tukey HSD; α = 0,05) no detectó diferencias significativas entre tratamientos. En conjunto, estos resultados sugieren que una única aplicación de polen, en presencia de polen ambiental, no generó un efecto robusto sobre producción, cuajado ni proporción de fruto vacío/lleno. El ensayo en jaulas aporta una evidencia complementaria sobre el papel del aporte de polen, ya que elimina la entrada de polen externo. En estas condiciones no se dispone de réplicas y los resultados son descriptivos por árbol, pero permiten interpretar la magnitud del efecto cuando la polinización natural se suprime. El control sin polen (JC; aplicación de talco) mostró una producción prácticamente nula (1,41 g/yema) y un 100% de vacíos tanto en número como en peso, lo que confirma que el aislamiento fue efectivo y que, en ausencia de polen, la producción queda fuertemente limitada. Cuando se aplicó polen en talco dentro de jaulas, se observó una mejora parcial respecto al control, aunque el porcentaje de vacíos siguió siendo muy elevado. Entre las dosis ensayadas, J5 presentó el mejor comportamiento relativo, con un porcentaje de vacíos del 83,1% en número y 77,3% en peso, mientras que J10 y J2,5 se situaron cerca del 92% de vacíos. Esto indica que la aplicación de polen sí tiene efecto bajo aislamiento, pero también que una única aplicación no es suficiente para sustituir la polinización natural y asegurar un llenado adecuado. De forma práctica, el hecho de que J5 muestre el mejor rendimiento relativo respalda que la dosis equivalente a 0,5 g de polen por árbol es, dentro del rango probado, la opción más eficiente, aunque claramente insuficiente si no se repite la aplicación durante toda la ventana de receptividad. Como conclusión, en condiciones de campo, la polinización asistida con una única aplicación no mejoró de forma significativa a la polinización natural (PN) en producción normalizada, frutos por racimo ni proporción de vacíos/llenos. La aplicación en húmedo rindió de forma comparable a la aplicación en seco, lo que, de confirmarse, facilitaría la aplicación con atomizador. Los bioestimulantes no aumentaron significativamente producción ni redujeron vacíos, pero sí se asociaron a datos más homogéneos, especialmente el bioestimulante a base de algas. En jaulas, el control sin polen confirmó el aislamiento (producción mínima y 100% de vacíos) y la aplicación de polen mejoró parcialmente, aunque con vacíos aún muy altos, indicando que una sola aplicación no sustituye la polinización natural; dentro de las dosis, J5 (0,5 g polen/árbol) fue la mejor referencia. Figura 4. Box-plot de los distintos tratamientos en los parámetros evaluados: A. producción normalizada por yema floral. B. Media de frutos por racimo. C. Porcentaje de frutos vacíos. D. Porcentaje del peso de frutos vacíos. Por último, cabe destacar que se ha observado una correlación positiva entre el número de yemas y la producción y entre la producción y el porcentaje de pistachos vacíos (Figura 5 y Figura 6, respectivamente). Figura 5. Relación entre la producción (kg/árbol) y el número de yemas florales. La regresión lineal mostró una asociación positiva y significativa (n=14; R2= 0,457, F=10,1, p=0,0079, RMSE=4,60) El número de yemas florales mostró una relación positiva con la producción total por árbol. Indicando que la carga floral inicial explica una parte relevante de la variación productiva entre los árboles. El modelo lineal fue significativo (n=14; F=10,1, p=0,0079) y explicó aproximadamente el 46% de la variación (R2=0.457), lo que respalda el uso del número de yemas como base para normalizar la producción. Sin embargo, la dispersión residual (RMSE=4.6) sugiere que una fracción importante de la variación depende de otros factores, como podrían ser la eficiencia de la polinización y del cuajado, las condiciones ambientales o la variación fisiológica entre árboles. Figura 6. Relación entre producción (kg/árbol) y el porcentaje del número de pistachos vacíos. La regresión lineal mostró una asociación positiva y significativa (n=14, F=5.46, R2= 0.3128, p=0.00376, RMSE= 4.21)   Se observó una relación positiva entre el porcentaje del número de pistachos vacíos y la producción por árbol. El ajuste lineal indicó que el porcentaje de vacíos aumenta a medida que se incrementa la producción (R² = 0,3128). Esta asociación fue significativa en el análisis de regresión (n = 14; p = 0,0376), lo que sugiere que, en las condiciones del ensayo, los árboles con mayor producción tendieron también a presentar un mayor número de vacíos en la muestra. Desde un punto de vista fisiológico, este patrón es compatible con un efecto de agotamiento del árbol con elevadas producciones y en las condiciones ensayadas. La demanda de asimilados y de recursos durante el cuajado y llenado del fruto es elevada y en árboles excesivamente cargados una parte de los frutos podrían quedar insuficientemente desarrollados o incluso abortar, incrementándose así el porcentaje de vacíos. En este sentido, los arboles con mayor cosecha pueden acercarse a un umbral en el que la capacidad de sostener el llenado de todos los frutos, aunque la polinización haya sido buena y estos hayan cuajado, se vuelve limitante, especialmente en condiciones de secano. Este posible efecto de agotamiento por carga debe interpretarse como una tendencia ya que el porcentaje de vacíos depende también de la interacción de otros factores como la sincronía entre la emisión de polen y la recepción en época de floración, las condiciones ambientales durante todo el proceso y la capacidad y estado fisiológico y sanitario del árbol. Bibliografia Acar, I., & Eti, S. (2008). Effect of pistil receptivity, pollen mixtures, and pollen application distances on fruit set of pistachios (Pistacia vera). New Zealand Journal of Crop and Horticultural Science, 36(4), 295-300. https://doi.org/10.1080/01140671.2008.9651468 Aldahadha, A. M., Al Sane, K., Bataineh, A., Abu Alloush, A., & Hammouri, Z. (2019). Pollen viability and in vitro germination of six pistachio (Pistacia vera L.) cultivars grown in northern Jordan. Advances in Horticultural Science, 441-446 Pages. https://doi.org/10.13128/AHS-23998 Couceiro López, J. F., Guerrero, J., Gijón-López, M.C., Moriana-Elvira, A., Pérez-López, D., Rodríguez, M. (2017). El cultivo del pistacho (2a ed). Mundi-Prensa. ISBN:978-84-8476-722-0 Eyles, A., Close, D. C., Quarrell, S. R., Allen, G. R., Spurr, C. J., Barry, K. M., Whiting, M. D., & Gracie, A. J. (2022). Feasibility of Mechanical Pollination in Tree Fruit and Nut Crops: A Review. Agronomy, 12(5), 1113. https://doi.org/10.3390/agronomy12051113 Khezri, M., Talaie, A., Javanshah, A., & Hadavi, F. (2010). Effect of exogenous application of free polyamines on physiological disorders and yield of ‘Kaleh-Ghoochi’ pistachio shoots (Pistacia vera L.). Scientia Horticulturae, 125(3), 270-276. https://doi.org/10.1016/j.scienta.2010.03.014 Lillo, G., Calia, C., Cice, D., Petriccione, M., & Camposeo, S. (2024). Blooming Phenograms, Pollen Production, and Pollen Quality during Storage of Pistachio Cultivars in New Mediterranean Growing Areas. Plants, 13(18), 2606. https://doi.org/10.3390/plants13182606 Sulusoglu, M., & Cavusoglu, A. (2014). In Vitro Pollen Viability and Pollen Germination in Cherry Laurel ( Prunus laurocerasus L.). The Scientific World Journal, 2014, 1-7. https://doi.org/10.1155/2014/657123

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