El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha asegurado que “los regantes no son meros usuarios del agua, sino gestores responsables y protagonistas del cambio hacia una agricultura más sostenible”, en un contexto marcado por la necesidad de mejorar la eficiencia hídrica y avanzar en la digitalización del campo.
Durante la inauguración del XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, organizado por Fenacore, el ministro ha subrayado que las comunidades de regantes son “aliados imprescindibles” en la transformación del sector agrario, tanto por su capacidad de adaptación como por su papel en la incorporación de nuevas tecnologías.
Planas ha recordado que el Gobierno ejecuta el mayor plan de modernización de regadíos de la historia, con una inversión de 2.700 millones de euros entre 2018 y 2027, destinada a la mejora de 750.000 hectáreas mediante tecnologías de precisión, energías renovables y sistemas digitales que permiten optimizar el uso del agua y reducir costes.
El ministro ha destacado que España cuenta con 3,7 millones de hectáreas de regadío, que representan el 22 % de la superficie cultivada, pero generan el 71 % de la producción vegetal. Según ha señalado, este modelo constituye la “joya de la corona y la columna vertebral” del sistema agroalimentario español, además de una garantía de estabilidad productiva ante la incertidumbre climática.
En materia de innovación, Planas ha afirmado que “la transformación del regadío se apoya en un proceso de innovación que ya forma parte del presente del sector agrario”, con herramientas como la inteligencia artificial, el big data, los sistemas de riego inteligente, los contadores digitales y las energías limpias. También ha destacado el desarrollo de nuevas fuentes de agua como la reutilización y la desalación.
Asimismo, ha señalado que las Nuevas Técnicas Genómicas suponen “una gran revolución desde el punto de vista tecnológico que nos va a permitir semillas más resistentes a la falta de agua y a las altas temperaturas”.
El ministro ha advertido de que España afronta un escenario de reducción de recursos hídricos de hasta un 40 % a finales de siglo en algunas regiones. Ante este reto, ha insistido en la necesidad de “aprovechar cada gota de agua”, mejorar la planificación y garantizar un uso responsable del recurso.
Finalmente, Planas ha vinculado la sostenibilidad del regadío con la seguridad alimentaria y la autonomía estratégica en un contexto internacional de incertidumbre, y ha reiterado el compromiso del Gobierno con un modelo agrario sostenible, competitivo e innovador.