La modernización del sector hortofrutícola andaluz vuelve a situarse en el centro del debate agrario. La Junta de Andalucía ha destacado el papel de los programas operativos como herramienta clave para reforzar la competitividad de cooperativas y empresas agrícolas, especialmente en territorios de elevada especialización productiva como el Poniente almeriense.
El consejero en funciones de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, visitó las instalaciones de Cabasc S. Coop. And., en Balanegra, donde subrayó el impacto que estas líneas de apoyo están teniendo en la transformación del sistema hortofrutícola. Durante la visita estuvo acompañado por la alcaldesa del municipio, Nuria Rodríguez.
Cerca de 20 millones en ayudas comunitarias
Cabasc ha recibido cerca de 20 millones de euros en ayudas comunitarias durante las últimas cinco anualidades dentro de su Programa Operativo. Esta financiación ha permitido movilizar inversiones por valor superior a los 33 millones de euros, dirigidas principalmente a la modernización de instalaciones, la incorporación de nueva maquinaria y la mejora de la sostenibilidad y la eficiencia energética.
Fernández-Pacheco señaló que estas ayudas resultan “fundamentales” para que las cooperativas y empresas agrícolas puedan seguir incorporando innovación, reforzar su capacidad exportadora y mantener el liderazgo internacional de la agricultura almeriense.

En este sentido, el consejero en funciones defendió que Andalucía debe continuar apostando por un sector agroalimentario “moderno, competitivo y sostenible”, capaz de generar empleo, abrir oportunidades en el territorio y sostener su posición en los mercados exteriores.
Cabasc, integrada en Grupo Unica, está considerada la cooperativa agrícola decana del Poniente almeriense. Fundada en 1964, cuenta actualmente con 750 socios productores y mantiene una fuerte vinculación con el desarrollo económico y social de Balanegra y su entorno.
La cooperativa supera los 80 millones de kilos de producción hortofrutícola y genera más de 500 empleos de media, una cifra que puede alcanzar los 800 trabajadores en los momentos de mayor actividad de la campaña agrícola.
Durante los últimos años, la entidad ha acometido inversiones relevantes en ampliación de instalaciones, nuevas líneas de confección y cartonaje, instalaciones fotovoltaicas y maquinaria destinada al manipulado y al transporte interno de la producción.
Innovación, eficiencia y capacidad exportadora
La visita institucional sirvió también para poner el foco en el papel del modelo cooperativo almeriense como estructura de organización, concentración de oferta e impulso inversor. Fernández-Pacheco destacó que Cabasc representa “la fortaleza del modelo cooperativo almeriense” y trasladó el reconocimiento del Gobierno andaluz a agricultores, trabajadores y responsables de la entidad.
El respaldo de los programas operativos se presenta así como una herramienta decisiva para acompañar la evolución del sector hortofrutícola hacia modelos más tecnificados, eficientes y sostenibles, en un contexto marcado por la exigencia de los mercados, la necesidad de reducir costes energéticos y la presión por mantener la rentabilidad de las explotaciones.
Con una trayectoria de más de seis décadas, Cabasc se consolida como una de las referencias productivas del Poniente y como ejemplo del papel que las cooperativas desempeñan en la vertebración de la agricultura almeriense.