La importación española de frutas y hortalizas frescas mantuvo un ritmo moderado de crecimiento en el primer bimestre de 2026. Entre enero y febrero, España adquirió 751.617 toneladas, un 2,6% más que en el mismo periodo del año anterior, según datos del Departamento de Aduanas procesados por FEPEX. En cambio, el valor de estas compras se mantuvo prácticamente invariable, con 889,9 millones de euros (+0,04%).
Crecimiento equilibrado entre frutas y hortalizas
El avance del volumen importado se apoyó tanto en frutas como en hortalizas.
- Frutas: 339.653 toneladas (+2,5%)
- Hortalizas: 411.964 toneladas (+2,8%)
Este comportamiento confirma la tendencia de los últimos años: un aumento progresivo de las importaciones que responde a la diversificación del consumo y a la complementariedad estacional con terceros países.
Plátano y cebolla impulsan el crecimiento; la patata retrocede
Por productos, destacan dos incrementos significativos:
- Plátano: 71.370 toneladas (+34,4%)
- Cebolla: 33.757 toneladas (+48,4%)
En sentido contrario, la patata —el producto más importado de toda la categoría— registró un descenso del 7%, hasta 238.954 toneladas, aunque sigue representando una parte sustancial del total.
El valor se estanca por la caída en hortalizas
Aunque el volumen creció, el valor total de las importaciones se mantuvo estable debido a la evolución dispar entre frutas y hortalizas:
- Frutas: 595,9 millones de euros (+3,2%)
- Hortalizas: 293,9 millones de euros (–5,9%)
El aumento del valor en frutas compensó parcialmente el retroceso registrado en hortalizas, lo que explica la estabilidad global del dato agregado.
Un inicio de año marcado por la estabilidad
El balance del primer bimestre de 2026 muestra un mercado importador dinámico en volumen pero contenido en valor, reflejo de un contexto de precios más moderados y de una oferta internacional amplia. La evolución de los próximos meses permitirá confirmar si esta tendencia se consolida a lo largo del año.