El panel de la manzana de la Comisión Europea, publicado el pasado 21 de agosto, confirma una ligera corrección a la baja en las previsiones de cosecha comunitaria para la campaña 2025/26, que prácticamente repite los niveles del ejercicio anterior. Polonia y Francia aumentan volúmenes, mientras Italia y España registran descensos.
La Comisión Europea, a través de su panel de seguimiento de la manzana, ha publicado los últimos datos de producción, precios y comercio correspondientes al mes de agosto de 2025. Según la actualización de la World Apple and Pear Association (WAPA) incluida en el informe, la producción de la UE-27 se sitúa en 10,45 millones de toneladas, lo que supone una variación mínima respecto a la campaña anterior (-0,1%).
Por países, Polonia mantiene su liderazgo como primer productor comunitario con 3,3 millones de toneladas, lo que representa un leve incremento del 3,4% respecto a 2024. Francia también registra un crecimiento del 3,6%, alcanzando 1,48 millones de toneladas. En cambio, Italia, segundo productor de la UE, reduce su cosecha en un 3,5%, situándose en 2,25 millones de toneladas, mientras que España desciende un 8,3%, hasta 0,5 millones de toneladas.

En cuanto a precios, el informe refleja una media comunitaria de 105,7 €/100 kg en julio de 2025, un 1,6% por debajo del mismo mes del año anterior, pero todavía un 13,1% por encima de la media de los últimos cinco años. La evolución es desigual entre los principales países productores: Alemania registra descensos más acusados (-7,8%), mientras Polonia presenta subidas del 4,1%.

En el capítulo comercial, las exportaciones comunitarias de manzana fresca durante la campaña 2024/25 alcanzaron 966.300 toneladas, un 2% más que en la campaña precedente. Los principales destinos continúan siendo el Reino Unido, Egipto y Arabia Saudí, con crecimientos notables hacia India y Kazajistán. Por el lado de las importaciones, la UE incrementó un 14% sus compras, hasta 286.000 toneladas, con Chile, Sudáfrica y Nueva Zelanda como principales orígenes.

El informe concluye que la campaña europea se caracteriza por una estabilidad productiva en términos globales, pero con fuertes contrastes entre Estados miembros, así como un dinamismo en los flujos comerciales que sigue marcado por la competencia de terceros países.
Fuente: Comisión Europea