El sector hortofrutícola español es el principal contribuyente a la balanza comercial agroalimentaria de España. De los más de 75.000 millones de euros que exportamos en 2024, más de 20.000 se generaron por el sector de las frutas y hortalizas. Una exportación que no deja de aumentar año tras año, con un crecimiento de más del 9% con respecto al año pasado. Y con una creciente diversificación de mercados, a medida que los protocolos de exportación bilaterales se cierran para nuevos productos y países gracias al trabajo decidido del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
España es el tercer exportador mundial de frutas y hortalizas, tras China y Países Bajos. Es el primer país de la UE en superficie de cultivo ecológico. Cuenta con más de 20 Denominaciones de Origen Protegidas y más de 40 Indicaciones Geográficas Protegidas, como muestra de su compromiso con la calidad, la diversidad y la sostenibilidad en todo el territorio. Merece la pena destacar el crecimiento de cultivos tropicales y subtropicales. Y también el dinamismo de la agroindustria, que mejora día tras día la productividad y la eficiencia hídrica con una apuesta por la innovación.
La importancia de las misiones de compradores
Uno de los principales escaparates internacionales para nuestro sector son sin duda las ferias profesionales. Un claro ejemplo lo tenemos en Fruit Attraction, que con más de quince ediciones a sus espaldas se ha convertido en una de las ferias más internacionales, tanto en número de expositores como de visitantes (en su 17 edición ha recibido más de 120.000 visitantes de 152 países, un 7% más que en la edición 2024).
Desde ICEX y en colaboración con MAPA, se promueve una importante misión de compradores internacionales de más de cuarenta países. A través de las Oficinas Económicas y Comerciales de las Embajadas de España se seleccionan compradores que quieren ampliar su catálogo de productos españoles en distintas categorías. En la pasada edición de Fruit Attraction, tuvieron lugar más de 1.000 entrevistas bilaterales. Esta acción no solo se lleva a cabo en IFEMA, se extiende a otras ferias del sector, como son FIMA y FIGAN.
Pero el servicio que se ofrece a estos compradores internacionales no termina con su presencia en estos encuentros profesionales. Aprovechando que están en España, se ofrece la oportunidad a Comunidades Autónomas, Asociaciones sectoriales y otras entidades locales (por ejemplo, Cámaras o Diputaciones) para que organicen agendas que permitan conocer de primera mano sus territorios y exploraciones y comprueben así el compromiso con la calidad, la excelencia y la sostenibilidad de las empresas. La visión del sector hortofrutícola es mucho más completa.
Es fundamental que tanto las empresas expositoras como las CC.AA. y otros agrupadores aprovechen este programa tan potente para diversificar sus mercados, gran asignatura pendiente del sector, y ampliar relaciones comerciales con nuevos socios. Las entrevistas durante estas ferias con las empresas se verán reforzadas por las visitas del campo, donde se muestra el compromiso de agricultores, cooperativas y empresas comercializadoras con la excelencia y la calidad del campo español.