El comercio exterior español de vacuno muestra un comportamiento desigual: Europa impulsa las ventas de carne y animales vivos, mientras que mercados extracomunitarios como Filipinas, Vietnam o Libia reducen drásticamente sus importaciones. Francia, Portugal e Italia consolidan su liderazgo como socios comerciales clave.
El último informe de comercio exterior de carne y animales vivos de vacuno de Provacuno confirma que España mantiene una sólida posición exportadora dentro del mercado europeo, aunque atraviesa importantes ajustes en destinos extracomunitarios. En carne fresca, los principales mercados —Portugal, Italia y Francia— refuerzan su peso conjunto, representando más del 60% del total exportado. Destaca particularmente el crecimiento hacia Alemania (+81%) e Italia (+42%), lo que consolida la tendencia al alza dentro de la UE.
En carne fresca deshuesada y congelada, el patrón se repite: Europa sigue siendo el eje central del comercio español. Francia y Portugal concentran más de la mitad de las ventas totales, mientras que países como Alemania, Polonia e Italia registran fuertes incrementos interanuales. Por el contrario, mercados asiáticos tradicionalmente importantes, como Filipinas, Vietnam o Japón, muestran descensos que superan incluso el 90%.
El sector bovino vivo también mantiene un tráfico significativo. Marruecos continúa siendo el principal destino de los animales mayores de 300 kg, aunque Italia y Hungría presentan los mayores crecimientos porcentuales. En categorías intermedias (160–300 kg), Portugal absorbe más del 80% del total, mostrando una estabilidad notable en sus compras a España.
Importaciones de vacuno
En cuanto a importaciones, la dependencia de los países del arco comunitario es clara: Francia lidera ampliamente el suministro de terneros, especialmente en las categorías por debajo de 80 kg, donde representa más del 70% del total. Destacan además los fuertes incrementos provenientes de Irlanda, Italia y Alemania, que reflejan una mayor actividad en el cebo nacional.
En conjunto, el informe revela un sector dinámico y claramente orientado a Europa, donde los principales socios comerciales mantienen una demanda creciente, mientras que la actividad con países terceros se muestra cada vez más volátil y dependiente del contexto económico y regulatorio.