Investigadores del IVIA y técnicos de Sanidad Vegetal presentaron en las jornadas de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) en Sueca los últimos avances para combatir la Pyricularia, la enfermedad más dañina del arroz, poniendo el acento en tres líneas de trabajo: variedades más resistentes, mejor uso de fungicidas y equipos de aplicación, y prácticas agronómicas que reduzcan la presión del hongo.
La jefa de la Unidad del Arroz del IVIA, Concha Domingo, anunció progresos en el registro de nuevas variedades de arroz redondo tolerantes a la Pyricularia, un paso clave para proteger producciones tan emblemáticas como el arroz bomba. También destacó el potencial de las micorrizas comerciales, que están mostrando “resultados prometedores” para reforzar la resistencia natural de las plantas.
Domingo trasladó un mensaje de “prudente optimismo” al considerar que la última campaña estuvo marcada por factores excepcionales y que las condiciones para 2026 podrían ser más favorables.
Cómo y cuándo actuar: momentos críticos del ciclo del cultivo
El coordinador del Centro de Protección Vegetal del IVIA, Antonio Vicent, detalló que el control eficaz de la Pyricularia depende de intervenir en tres fases clave del cultivo:
- Fase vegetativa, cuando aparecen las primeras infecciones.
- Fase reproductiva, momento crítico para proteger la panícula.
- Fase de maduración, donde se deben evitar reinfecciones.
Vicent insistió en que el manejo del abonado nitrogenado, la densidad de siembra y el uso responsable de fitosanitarios son determinantes para evitar que el hongo genere resistencias.
Tecnología de aplicación: precisión, calibración y nuevos equipos
La jefa de Agroingeniería del IVIA, Patricia Chueca, presentó las herramientas tecnológicas que ya están al alcance del agricultor: pulverizadores de precisión, drones y avionetas capaces de realizar aplicaciones más uniformes y selectivas.
Chueca subrayó que la eficacia de estos medios depende de una calibración rigurosa: ajustar boquillas, presión y caudal es esencial para que los tratamientos lleguen donde deben y con la dosis adecuada.
Prácticas agronómicas que reducen el riesgo sin perder producción
La investigadora del IVIA Ana Quiñones expuso resultados sobre técnicas de siembra y aclaró que aumentar la distancia entre plantas no implica necesariamente una menor producción, siempre que se mantenga un equilibrio adecuado entre densidad y vigor del cultivo. Además, presentó el proyecto de investigación 2026–2027 del IVIA, centrado en optimizar el manejo del arroz frente a enfermedades emergentes.
La amenaza para las variedades tradicionales
Desde el ámbito agrario, el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, alertó de que las variedades tradicionales “están en peligro de desaparición” si no se autorizan materias activas imprescindibles para su protección. La organización mantiene conversaciones con las administraciones y ha trasladado esta preocupación a Bruselas y Estrasburgo.
Un sector con conocimiento y capacidad de respuesta
El director general de la PAC, Ángel Marhuenda, reconoció que el arroz valenciano “afronta amenazas”, pero destacó que la Comunitat Valenciana cuenta con un amplio conocimiento técnico y con el respaldo del IVIA para seguir avanzando en soluciones.