La campaña de importaciones citrícolas vuelve a encender todas las alarmas. Según las notificaciones de TRACES, Sudáfrica acumula ya 16 interceptaciones de mancha negra (Phyllosticta citricarpa) en sus envíos de cítricos a la Unión Europea, una cifra que confirma que los controles en origen siguen sin garantizar la seguridad exigida por la normativa comunitaria. A este escenario se suma una nueva preocupación: la detección de cancro bacteriano (Xanthomonas citri) en un lote de limones procedentes de Mercosur.
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA‑ASAJA) considera que esta sucesión de alertas evidencia un fallo estructural en los protocolos de países terceros. Su presidente, Cristóbal Aguado, advierte de que “la UE no puede mirar hacia otro lado mientras aumentan las interceptaciones de plagas de cuarentena que ponen en riesgo la citricultura europea”. Aguado recuerda que, en el caso de Sudáfrica, la situación se agrava por la presencia simultánea de mancha negra y falsa polilla, lo que demuestra —según afirma— que “los tratamientos y controles en origen no se están aplicando con la rigurosidad necesaria”.
Respecto al cancro bacteriano detectado en limones de Mercosur, AVA‑ASAJA subraya que se trata de una de las enfermedades más peligrosas para las zonas productoras mediterráneas, capaz de provocar lesiones severas en hojas y frutos y de expandirse con rapidez si no se controla adecuadamente.
Ante este panorama, la organización agraria reclama a Bruselas que refuerce de manera urgente su política de importaciones, incremente las inspecciones y exija el cumplimiento estricto de los tratamientos obligatorios. Aguado insiste en que la Comisión Europea debe actuar “con firmeza y sin titubeos” y no descartar medidas más drásticas, incluida la suspensión temporal de las importaciones desde aquellos países que no garanticen la seguridad fitosanitaria de sus envíos.