La importaciĂłn de productos alimentarios desde fuera de la UniĂłn Europea (UE) entraña riesgos, por eso mismo los Veintisiete dedican amplios esfuerzos a monitorizar su estado y comprobar su certificaciĂłn sanitaria y fitosanitaria. En este contexto, la UE, a travĂ©s de la plataforma TRACES, ha detectado siete nuevos casos de mancha negra (Phyllosticta citricarpa) en cargamentos de cĂtricos procedentes de Sudáfrica durante el mes de julio. Esta nueva intercepciĂłn supone que durante 2026 ya se han identificado un total de 15 lotes infectados por esta enfermedad.
En este sentido, la AsociaciĂłn Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) reclama a la ComisiĂłn Europea que adopte medidas para evitar su entrada y propagaciĂłn, considerada una de las principales amenazas fitosanitarias para la citricultura comunitaria.
De las siete nuevas intercepciones, seis corresponden a lotes de limones y una a un cargamento de naranjas. Por eso, AVA-Asaja advierte de que Sudáfrica todavĂa se encuentra aproximadamente en el ecuador de su campaña de exportaciĂłn de cĂtricos hacia la UE, por lo que considera que el riesgo podrĂa mantenerse durante los prĂłximos meses si no se adoptan nuevas medidas.
La mancha negra es una enfermedad causada por el hongo Phyllosticta citricarpa y que provoca lesiones estéticas como manchas oscuras en las cáscaras de los frutos -limones, naranjas y madarinas-, reduciendo asà su valor comercial.
Competencia desde fuera de la UE
En los Ăşltimos años, las exportaciones de cĂtricos desde este paĂs a la UE se han disparado, puesto que han pasado de 55.345 toneladas en 2017 a 218.230 en 2025. Es decir, casi se ha cuadruplicado en 8 años.
Este incremento afecta a los productores españoles, principalmente ubicados en la Comunidad Valenciana, que han sumado en los últimos tiempos un competidor que les quita cuota de mercado en el continente europeo.
Lo mismo ocurre con Mercosur, el pacto libre de aranceles entre la UE, Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay; paĂses con alta capacidad de producciĂłn de naranjas, mandarinas y limones que ahora tienen más facilidad para introducir sus productos en el mercado europeo, a costa de los agricultores locales. El gran debate de fondo es que los agricultores del espacio comunitario consideran que los terceros paĂses no cumplen con las mismas condiciones sanitarias, incurriendo en competencia desleal.