La producción de frutos secos en España, especialmente la producción de almendra, experimentará una notable recuperación en la campaña 2025/2026, tras dos años afectados por heladas y sequías. Así lo ha confirmado el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) en una reunión con el sector, presidida por la secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, Ana Rodríguez.
Según las estimaciones del Ministerio, la almendra con cáscara, que representa el 84 % de la superficie total de frutos secos, podría alcanzar 467.521 toneladas, lo que supone un incremento del 24 % respecto a la campaña anterior y un 8 % por encima de la media de los últimos cinco años. De confirmarse, sería la mayor producción registrada hasta la fecha.
El encuentro también abordó las previsiones para otros cultivos como la avellana y el pistacho, este último con una estimación por primera vez en el mes de junio y que apunta igualmente a un crecimiento relevante. El MAPA destacó además el aumento constante de superficie destinada a frutos secos, lo que augura un importante potencial productivo: un 13 % más en almendra (que llega al 20,5 % en regadío), un 18 % en nogal y un 60 % en pistacho, aún en expansión.
En cuanto al balance de la campaña pasada, las exportaciones de almendra superaron los 300 millones de euros, un 58 % más que el año anterior, alcanzando un máximo histórico. Este fruto representa el 90 % del valor total de las exportaciones de frutos secos españoles, con incrementos superiores al 20 % tanto en destinos europeos como extracomunitarios (Turquía o Egipto).
El Ministerio informó también de que mantiene negociaciones abiertas con China para establecer un protocolo de exportación de pistachos, cuyo borrador está actualmente en revisión y será sometido a consultas técnicas con el sector.
Durante la reunión, se analizaron además las tendencias de consumo doméstico, con evolución positiva general, excepto en las nueces con cáscara, que pierden terreno frente a las variedades peladas.
Finalmente, se repasaron las medidas de apoyo al sector dentro de la Política Agraria Común (PAC), destacando la ayuda asociada a los productores de frutos secos en secano y la participación en ecorregímenes de cubiertas vegetales. El MAPA confirmó que las intervenciones sectoriales seguirán siendo obligatorias para las Organizaciones de Productores (OPs) y que el apoyo se mantendrá mediante programas operativos en el nuevo marco de la PAC.