El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha fijado en 5,44 millones de toneladas el aforo inicial de cítricos para la campaña de producción citrícola 2025/26, iniciada el pasado 1 de septiembre. La previsión, presentada por la secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, Ana Rodríguez, en la mesa sectorial celebrada hoy, supone un descenso del 10,7 % respecto a la campaña pasada y del 14,2 % en relación con la media de las últimas cinco temporadas, configurando así la cosecha más baja de los últimos 16 años.
El ministerio atribuye esta caída a las lluvias excesivas en primavera, las altas temperaturas en fases críticas del desarrollo del fruto y los episodios de pedrisco registrados en distintas zonas productoras.
Evolución por grupos de cítricos
El descenso afectará de forma generalizada a naranjas, pequeños cítricos y limones, mientras que el pomelo marcará un nuevo récord de producción.
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Naranjas: 2,72 millones de toneladas, un 11,6 % menos que en 2024/25.
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Pequeños cítricos (satsumas, clementinas, mandarinas e híbridos): 1,73 millones de toneladas, un 8,2 % menos.
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Limones: 866.654 toneladas, un 14,7 % menos que la última campaña.
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Pomelo: 107.902 toneladas, un 8 % más, encadenando su tercera campaña récord consecutiva.
Rodríguez destacó que estas cifras permiten al sector contar con herramientas más precisas para planificar la campaña, en línea con el Plan de Mejora de la Citricultura aprobado en 2019.
España, líder europeo en cítricos
Pese al retroceso en producción, España mantiene su liderazgo en la Unión Europea y se sitúa como el sexto productor mundial. Entre 2019/20 y 2023/24, el país exportó de media 3,5 millones de toneladas por campaña, con un valor anual cercano a 3.600 millones de euros.
España concentra además el 25 % de las exportaciones mundiales de cítricos frescos, destinando más de la mitad de su producción al exterior: un 55 % del total, cifra que se eleva al 60 % en limones y pequeños cítricos, y al 85 % en pomelos.
Retos: sanidad vegetal y PAC
La mesa sectorial abordó también cuestiones clave como la entrada de plagas y patógenos exóticos, cada vez más frecuentes en la producción citrícola por la globalización del comercio y los efectos del cambio climático. El ministerio recordó las autorizaciones excepcionales concedidas en la última campaña y subrayó la necesidad de mantener un marco de actuación ágil para proteger la sanidad vegetal.
Asimismo, se presentaron los principales aspectos de la reforma de la PAC, que mantendrá la base legislativa actual e incorporará la obligatoriedad de las intervenciones sectoriales en frutas y hortalizas a través de las Organizaciones de Productores. Con ello se busca garantizar apoyos estables mediante programas operativos.