El presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de EspaƱa, Ćngel Villafranca, acompaƱado por los vicepresidentes Fulgencio Torres y Cirilo Arnandis, la consejera Esther Burgui, el director general Gabriel Trenzado y el director de la oficina de Bruselas, Juan CorbalĆ”n, se reunieronĀ en Bruselas con el Comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, para trasladarle su preocupación sobre las propuestas presentadas en julio sobre el marco financiero plurianual 2028-2034 y a la reforma de la PolĆtica Agraria ComĆŗn (PAC).
Durante el encuentro, se ha trasladado su firme oposición a la reducción de mĆ”s del 22% del presupuesto de la PAC y a la creación de un fondo Ćŗnico europeo que agrupe la PAC junto a otras polĆticas (como cohesión, migración o pesca). Para Cooperativas Agro-alimentarias de EspaƱa es un error estratĆ©gico con graves consecuencias que supone la renacionalización de la polĆtica agraria, fragmentación del mercado interior, y debilitamiento de un sector vital como es la producción de alimentos en un contexto de incertidumbre geopolĆtica y fuerte competencia internacional. El presidente, Ćngel Villafranca ha seƱalado que āEuropa no puede renunciar a su agricultura: la PAC debe ser fuerte y comĆŗnā.
En la reunión, se ha subrayado la aportación estratégica de las cooperativas agroalimentarias al sector agrario. En España, las mÔs de 3.600 cooperativas agrupan a mÔs de un millón de personas socias, agricultores y ganaderos, con una facturación superior a 43.000 millones de euros, lo que representa el 69% de la producción final agraria nacional.
Villafranca apuntó que las cooperativas agroalimentarias son el escudo y motor del campo español, convirtiendo a los agricultores en protagonistas de su propia producción y en actores clave de la competitividad europea. En un sector con una edad media superior a los 60 años, las cooperativas son ademÔs la última barrera contra el abandono de la tierra, y la llave para que jóvenes y mujeres se incorporen al sector. Las cooperativas permiten a los productores concentrar la oferta, innovar, exportar y generar un mayor valor añadido, ademÔs de ofrecer servicios esenciales para su actividad como financiación, asesoramiento técnico y tecnológico que garantizan la sostenibilidad económica, social y medioambiental de sus explotaciones y de las zonas rurales. Al unirse, los agricultores transforman su actividad formando parte de un proyecto empresarial común que asegura que las tierras y las granjas familiares no se pierdan.
Para garantizar la competitividad y la resiliencia del sector, Cooperativas Agro-alimentarias de EspaƱa ha reclamado la protección de la medida de inversiones, debiendo quedar al margen de la flexibilidad financiera y la condicionalidad macroeconómica del nuevo fondo Ćŗnico donde estĆ” la PAC. AdemĆ”s, se ha incidido en la ya histórica reclamación de la organización de que se destinen recursos especĆficos a las organizaciones de productores de base cooperativa, con el fin de fomentar la asociación de agricultores, mejorar su posición en la cadena y facilitar su adaptación a los retos del futuro. Las medidas de inversión como las relativas a los programas operativos de las organizaciones de productores e intervenciones sectoriales tienen un efecto multiplicador de los fondos pĆŗblicos y corresponsabilizan a los agricultores para mejorar su competitividad y resiliencia.
āEuropa no puede permitirse debilitar su producción agraria en un momento tan crĆtico. La PAC debe seguir siendo una polĆtica comĆŗn y robusta para garantizar la seguridad alimentaria, la cohesión territorial y la resiliencia de nuestro sectorā, ha concluido Ćngel Villafranca.