La mejora genética de las razas ganaderas puras se consolida como una herramienta estratégica para el futuro del sector de la ganadería. Así lo destacó la directora general de Producciones y Mercados Agrarios (MAPA), Elena Busutil, durante la clausura de la asamblea anual de la Real Federación Española de Asociaciones de Ganado Selecto (RFEAGAS). Según subrayó, “la mejora genética de las razas puras supone una garantía clave para avanzar hacia ganaderías más profesionales e innovadoras”, un avance que permitirá producir alimentos de calidad, reducir el impacto ambiental y reforzar el desarrollo rural.
Busutil puso en valor el papel de RFEAGAS como entidad que coordina a las asociaciones dedicadas a conservar y mejorar el patrimonio genético de las razas autóctonas. La directora general recordó que esta labor es esencial para sostener la producción ganadera en España. En palabras de la nota, “ha destacado el papel de esta organización por aunar y coordinar a las entidades cuyo fin es conservar y mejorar el patrimonio genético de las razas autóctonas”.
La federación representa actualmente a 118 asociaciones de criadores, centradas en el desarrollo de los programas de cría. Como entidad colaboradora del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, RFEAGAS contribuye al Programa Nacional de Conservación, Mejora y Fomento de las Razas Ganaderas. Tal como recoge el documento, “Rfeagas representa a 118 asociaciones de criadores y su principal objetivo es el correcto desarrollo de los programas de cría”.
Además de su labor en conservación genética, la federación impulsa iniciativas de internacionalización, innovación y digitalización aplicadas a la cría ganadera. Estas acciones, señala la nota, “permiten a los ganaderos afrontar el futuro de una manera más sólida y sostenible para garantizar la rentabilidad y la viabilidad del sector en España”.
En un contexto de transformación del sector primario, la asamblea anual de RFEAGAS volvió a situar la mejora genética y la conservación de las razas puras en el centro del debate. La combinación de innovación, profesionalización y preservación del patrimonio ganadero se perfila como una de las claves para asegurar la competitividad y sostenibilidad de las explotaciones en los próximos años.