Una encuesta de LA UNIÓ revela malestar en el sector ecológico de la Comunitat Valenciana, por los altos costes, la burocracia y la falta de transparencia en comparación con otras comunidades autónomas.
El sector ecológico de la Comunitat Valenciana reclama una revisión profunda del actual sistema de certificación del Comité de Agricultura Ecológica de la Comunitat Valenciana (CAECV), ante el malestar por los costes elevados, la excesiva burocracia y la falta de agilidad y transparencia. Así se desprende de una encuesta elaborada por LA UNIÓ Llauradora i Ramadera entre los operadores ecológicos valencianos.
El 72% de los encuestados considera que el coste de la certificación es alto o muy alto, y un 85% pide equiparar las tarifas a las de otras comunidades autónomas. Además, el 43% califica la carga administrativa como excesiva o muy excesiva, y una parte significativa afirma dedicar más de 40 horas anuales a los trámites de certificación.
“No puede ser que certificar en ecológico en la Comunitat Valenciana sea más caro y complicado que en otras regiones. Esto penaliza la competitividad de nuestros agricultores y ganaderos. Necesitamos un sistema más justo, ágil y adaptado a la realidad del campo”, denuncia el secretario general de LA UNIÓ, Carles Peris.
Aunque los operadores valoran la profesionalidad del personal técnico del CAECV, apuntan deficiencias en transparencia, rapidez de los trámites y promoción del producto ecológico valenciano. Más del 60% considera insuficiente la labor de difusión y representación del sector, y un 70% reclama avanzar en la digitalización y simplificación de los procesos.
“El CAECV tiene buenos profesionales, pero la institución debe ser más cercana y transparente. Hace falta menos burocracia y más apoyo al productor”, insiste Peris.
El estudio también refleja un amplio respaldo a la certificación pública: el 76% confía más en ella que en la privada, y un 95% apuesta por mantener o reforzar las ayudas de la Conselleria de Agricultura a la certificación ecológica.
“El modelo ecológico es el futuro, pero necesita un sistema de certificación que acompañe, no que frene”, concluye Peris.
En resumen, el sector pide equiparar tarifas, simplificar y digitalizar los trámites, reforzar la transparencia y la comunicación del CAECV, impulsar la promoción del producto ecológico valenciano y mantener las ayudas públicas a la certificación.