Los cítricos, uno de los cultivos más expuestos a los efectos del acuerdo UE-Mercosur, afrontan la actual campaña citrícola con un balance condicionado por un inicio complejo, aunque con una evolución positiva en el ámbito del producto certificado. A comienzos de la campaña, el sector manejaba expectativas favorables, apoyadas en una menor disponibilidad de fruta tras una campaña marcada por incidencias climáticas.
Según explica José Enrique Sanz, gerente de la IGP Cítricos Valencianos, “durante el mes de septiembre los pronósticos eran buenos, ya que veníamos de una merma importante de producción, tanto en naranjas como en mandarinas, provocada principalmente por las granizadas en distintas zonas de Valencia y Castellón y por la caída fisiológica registrada en junio a causa de las altas temperaturas. Todo ello hacía prever una campaña con una fluidez comercial razonable”.
Sin embargo, el arranque de la campaña citrícola estuvo claramente condicionado por el “tapón” comercial generado por las producciones sudafricanas en los mercados europeos. Sus mandarinas tardías se solaparon en octubre con las variedades nacionales de clementinas extratempranas, afectando incluso a la Clemenules durante los primeros días de noviembre, explican desde la IGP.
A este contexto se sumaron otros factores que dificultaron el desarrollo de la campaña, como la fuerte competencia del hemisferio sur, una merma significativa en la selección de producto en los almacenes y las lluvias de la segunda quincena de diciembre, que complicaron la recolección y el abastecimiento en momentos clave.
En lo que respecta a la IGP Cítricos Valencianos, el “balance es positivo”, afirma Sanz. En esta primera parte de la campaña se mantiene una tendencia de crecimiento, con la incorporación de nuevos operadores al registro, como la Coop. Ribercamp (Carlet y Guadassuar), la Coop. Cobatur (Bugarra) y la SAT nº 9912 Cítricos Valencianos (Betxí), además de otros operadores que han mostrado interés en sumarse al proyecto. “De cara a la segunda parte de la campaña, hay que ser prudentes, pero se puede ver con un moderado optimismo”.
En Andalucía, el panorama ha sido diferente, marcado por una menor disponibilidad de fruta y una evolución más favorable de los precios. Según COAG Andalucía, las bajas temperaturas registradas en el tramo final de la campaña han favorecido el consumo de cítricos, contribuyendo a una mayor activación del mercado tras un periodo prolongado de lluvias.
Desde la organización agraria explican que, una vez superada esa fase, la comercialización ganó ritmo, apoyada en una oferta más corta. “Los precios han sido bastante buenos, fundamentalmente porque ha habido menos producción, con una merma que se sitúa en torno al 40 % respecto al aforo inicial”, señalan desde COAG.
En cuanto a la calidad, el balance es claramente positivo. COAG Andalucía destaca que la fruta ha presentado una calidad física y organoléptica óptima, con calibres adecuados gracias a las lluvias registradas al inicio de la campaña, lo que ha permitido una buena aceptación en los mercados.
Más allá del balance de la campaña, el sector citrícola observa con creciente preocupación el nuevo acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, que podría convertirse en uno de los principales factores de riesgo para el sector a medio y largo plazo. Desde COAG ya han advertido de que los cítricos serán uno de los cultivos más afectados por este tratado.
La organización agraria alerta de la entrada progresiva de fruta procedente de países del Mercosur, producida bajo condiciones fitosanitarias y laborales diferentes a las exigidas en la Unión Europea, y que verá reducidos sus aranceles hasta el 0 % en un plazo de siete años. A este escenario se suma el impacto directo sobre el sector industrial del zumo, especialmente por la incorporación de Brasil al mercado europeo, con una eliminación progresiva de aranceles que se completará en un periodo de once años.
En lo que respecta a la evolución de las cotizaciones, los precios de la naranja y el limón durante las últimas semanas de la campaña 2025/26 se han situado por encima de los registrados en el mismo periodo de la campaña anterior. Sin embargo, el comportamiento de la mandarina ha sido menos favorable. En la semana 1 de 2026, las cotizaciones registraron descensos del 21 % en origen y del 27 % a la salida de la central de manipulación, en comparación con la misma semana de 2025. No obstante, si se toma como referencia el precio medio del mismo periodo de las cuatro últimas campañas, se observa un ligero incremento del 0,4 % en origen, mientras que el valor de la mandarina envasada cae un 6 %, según datos del Observatorio de Precios de la Consejería de Agricultura.
Por último, preocupa especialmente en Andalucía la aparición de nuevas plagas de cuarentena, cuya detección obliga a aplicar medidas fitosanitarias excepcionales y de carácter obligatorio, con el consiguiente aumento de los costes de producción. Es el caso de Aphiscitricidus, cuya presencia fue declarada en la región durante el pasado mes de septiembre y que supone un nuevo desafío para la sostenibilidad económica de las explotaciones citrícolas.