La campaña citrícola 2026/2027 comienza con precios estables en el campo, según el primer boletín de la Mesa de Precios de Cítricos del Consulado de la Lonja de Valencia. Sin embargo, la Asociación Valenciana de Agricultores ( AVA‑ASAJA) advierte que esta estabilidad deberá consolidarse en las próximas semanas, cuando se reflejen los efectos de las adversidades climáticas y la presión de plagas sobre la cosecha.
La Lonja describe un inicio “tranquilo” en las compras. AVA‑ASAJA, presidida por Cristóbal Aguado, confirma que las operaciones han arrancado más tarde y con menor intensidad que otros años: “Las operaciones habituales de estas fechas no se están produciendo. Los comercios están más cautelosos, posiblemente por las dudas sobre la reducción de aforo y por lo que aún falta por llegar desde Sudáfrica”.
La organización espera que la actividad comercial se intensifique conforme avance la campaña, ya que la oferta “se ajustará bastante a la demanda de los mercados”.
Cotizaciones: estabilidad general, pero señales de alerta en satsumas y naranjas
Las mandarinas tempranas concentran la mayoría de las cotizaciones iniciales:
- Arrufatina — 0,425 €/kg (0,4675 €/kg con IVA)
- Clemenules / Orogrande — 0,45 €/kg (0,504 €/kg con IVA)
- Marisol — 0,375 €/kg (0,42 €/kg con IVA)
- Oronules — 0,65 €/kg (0,728 €/kg con IVA)
Son precios ligeramente inferiores a los de la campaña pasada, pero similares a los de hace dos y tres años.
En satsumas, la variedad Okitsu marca 0,305 €/kg (0,3416 €/kg con IVA), una cifra que AVA‑ASAJA considera por debajo de los costes medios de producción, superiores a 0,33 €/kg.
En naranjas, la Navelina se sitúa en 0,27 €/kg (0,3024 €/kg con IVA), tres céntimos menos que el año anterior. Según la organización, este precio no cubriría los costes crecientes, que sitúan el umbral de rentabilidad en torno a 0,32 €/kg.
Demandas del sector: revisar acuerdos comerciales y reforzar inspecciones
AVA‑ASAJA insiste en que la UE debe revisar los acuerdos comerciales con países terceros —especialmente Sudáfrica, Egipto y el reciente pacto con Mercosur— para frenar importaciones que, en condiciones de competencia desleal, están sustituyendo la producción europea y comprometiendo la soberanía alimentaria.
En España, la organización reclama más inspecciones para evitar compras por debajo de los costes de producción, una práctica prohibida por la Ley de la Cadena Alimentaria. Los costes se han incrementado más de un 10% esta campaña por el encarecimiento de fertilizantes, fitosanitarios, carburantes, mano de obra y por la inusual proliferación de plagas como ácaros y mosca blanca.