El Consejo de Gobierno de AndalucĂa ha declarado desastre natural con incidencia en el potencial productivo agrario y forestal el incendio originado el pasado 6 de agosto en Niebla (Huelva), que posteriormente se extendiĂł hasta la provincia de Sevilla.
La declaraciĂłn constituye el paso previo para activar actuaciones urgentes dirigidas a sostener la actividad econĂłmica y favorecer la viabilidad de las comarcas afectadas. El acuerdo tambiĂ©n insta a las consejerĂas competentes en agricultura y medio ambiente a flexibilizar la gestiĂłn de las ayudas aplicables a los titulares de las explotaciones dañadas.
Esta decisiĂłn permitirá adaptar la concesiĂłn y justificaciĂłn de fondos como los procedentes del Fondo Europeo AgrĂcola de GarantĂa (Feaga) y del Fondo Europeo AgrĂcola de Desarrollo Rural (Feader). El objetivo es evitar que agricultores, ganaderos y propietarios forestales pierdan ayudas o sean penalizados por incumplir determinados requisitos como consecuencia directa del incendio y por una causa de fuerza mayor.
La declaraciĂłn no concreta todavĂa nuevas lĂneas de ayudas ni su dotaciĂłn econĂłmica, pero habilita a la administraciĂłn autonĂłmica para adoptar medidas especĂficas y adaptar los procedimientos existentes a la situaciĂłn de las explotaciones afectadas.
Unas 33.000 hectáreas dentro de un perĂmetro de 210 kilĂłmetros
La mediciĂłn definitiva realizada mediante el programa europeo Copernicus ha situado en torno a 33.000 hectáreas la superficie quemada, dentro de un perĂmetro aproximado de 210 kilĂłmetros.
En Huelva, el fuego ha afectado a los municipios de Berrocal, El Campillo, Niebla, Escacena del Campo, La Palma del Condado, Paterna del Campo, Valverde del Camino, Villalba del Alcor, Villarrasa y Zalamea la Real. En Sevilla, las llamas han alcanzado el término municipal de Aznalcóllar.
El incendio ha destruido superficies de pinares, dehesas, monte mediterráneo y eucaliptales en explotación. También ha ocasionado una pérdida severa del potencial maderero y de la producción de corcho y bellota en montes públicos y privados, con una incidencia particularmente significativa en Berrocal.
La desaparición de la cubierta vegetal ha dejado, además, amplias superficies expuestas a la erosión ante la llegada de las lluvias otoñales. Esta situación hace necesarias, según la Junta, obras hidrotécnicas de emergencia para reducir el arrastre de suelo y proteger las cuencas fluviales.
Los daños se extienden igualmente a 34 cotos de caza, 27 localizados en Huelva y siete en Sevilla, donde el fuego ha eliminado refugios y zonas de alimentación y ha provocado la mortalidad o el desplazamiento de fauna.
La ganaderĂa extensiva pierde pastos y sombra
La ganaderĂa extensiva ha resultado la actividad agraria más perjudicada. La pĂ©rdida de la cubierta herbácea y arbustiva ha reducido la disponibilidad de alimento para los animales y ha comprometido la prĂłxima campaña de montanera del cerdo ibĂ©rico.
También ha desaparecido buena parte de la sombra disponible en las explotaciones, un elemento especialmente importante durante los periodos de altas temperaturas. A ello se suman los gastos extraordinarios asumidos para evacuar, alimentar y atender al ganado.
La administración andaluza tiene constancia de daños en 38 explotaciones de bovino y equino, además de afecciones en explotaciones de pequeños rumiantes y porcino. El balance incluye igualmente desperfectos en instalaciones, cerramientos y alambradas, algunos de ellos derivados de la apertura de cortafuegos durante las tareas de extinción.
Los caminos rurales también han sufrido daños estructurales. Pasos de agua, cunetas y firmes de tierra se encuentran deteriorados o parcialmente intransitables, lo que dificulta el acceso a algunas fincas y la recuperación de la actividad.
La apicultura busca nuevos emplazamientos para las colmenas
El incendio ha dejado asimismo una situaciĂłn especialmente delicada para la apicultura. Además de la calcinaciĂłn directa de asentamientos de colmenas, la desapariciĂłn de la vegetaciĂłn melĂfera y arbustiva ha reducido drásticamente las fuentes de alimento disponibles para las abejas.
Ante este escenario, la Junta considera necesario buscar alternativas para trasladar las colmenas a las denominadas “islas verdes” o a superficies que hayan quedado fuera del perĂmetro quemado, siempre que existan condiciones adecuadas para hacerlo.
La declaración aprobada por el Consejo de Gobierno pretende facilitar una intervención pública inmediata sobre un territorio en el que el incendio ha afectado simultáneamente a la capacidad productiva agraria y forestal, las infraestructuras rurales y los recursos naturales de los que dependen numerosas explotaciones.