El mapa de proveedores hortofrutícolas de España continúa desplazándose hacia los países terceros. Las importaciones procedentes de mercados extracomunitarios sumaron 917.307 toneladas durante los cuatro primeros meses de 2026, un 7% más que en el mismo periodo del año anterior, según los datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales procesados por FEPEX.
Su valor aumentó con mayor intensidad, un 9%, hasta alcanzar los 1.518 millones de euros. Con estas cifras, los países terceros concentraron el 52% de todo el volumen importado por España, pero elevaron su participación hasta el 72% en términos económicos.
La evolución revela que el crecimiento de las compras españolas al exterior no se distribuye de manera uniforme entre sus proveedores. El producto extracomunitario no solo supera ya al comunitario en cantidad, sino que domina con claridad el valor del comercio hortofrutícola de importación.
La UE gana volumen, pero pierde valor
Las adquisiciones procedentes de los Estados miembros de la Unión Europea alcanzaron 837.267 toneladas entre enero y abril, un 5,3% más que un año antes. Sin embargo, su valor descendió un 6%, hasta situarse en 577 millones de euros.
De este modo, la UE representó el 48% del volumen importado y únicamente el 28% del valor. Frente a esta evolución, las compras extracomunitarias avanzaron tanto en cantidad como en facturación y sostuvieron buena parte del incremento registrado por el conjunto de las importaciones españolas.
La diferencia entre ambos bloques también se aprecia en el valor medio de la mercancía. A partir de las cifras difundidas por FEPEX, las importaciones de países terceros se situaron en torno a 1,65 euros por kilogramo, mientras que las procedentes de la UE rondaron los 0,69 euros. Esta brecha responde, entre otros factores, a la distinta composición de los productos adquiridos en cada mercado de origen.
Marruecos lidera las compras por valor
Marruecos se mantuvo como el primer proveedor de frutas y hortalizas frescas de España en términos económicos. Las compras al país norteafricano ascendieron a 710 millones de euros, un 5,6% más que durante el primer cuatrimestre de 2025.
La cifra supone que Marruecos concentró por sí solo cerca de la mitad del valor de todas las importaciones españolas procedentes de países terceros.
A continuación, se situaron Perú, con 183 millones de euros; Costa Rica, con 113 millones, y Brasil, con 87 millones. Este último mercado registró uno de los mayores incrementos entre los principales proveedores, con un avance interanual del 17,5%.
El liderazgo cambia cuando el comercio se analiza por cantidad. Francia continuó siendo el principal origen de las importaciones españolas, con 494.547 toneladas, seguida de Marruecos, con 232.993 toneladas.
Costa Rica ocupó la tercera posición, con 141.019 toneladas; Países Bajos, la cuarta, con 105.065 toneladas, y Perú, la quinta, con 94.236 toneladas. El contraste entre las clasificaciones por volumen y por valor confirma la distinta estructura de producto y precios asociada a cada país proveedor.
El producto exterior refuerza su presencia en España
En conjunto, España importó 1.754.581 toneladas de frutas y hortalizas frescas durante el primer cuatrimestre, un 6,2% más que en el mismo periodo de 2025. El valor de estas operaciones alcanzó 2.095 millones de euros, con un crecimiento del 4,4%.
Las frutas fueron las principales impulsoras de este comportamiento. Sus importaciones aumentaron un 9,4% en volumen, hasta 818.086 toneladas, y un 9,1% en valor, hasta 1.461 millones de euros. Las compras de hortalizas crecieron un 3,5% en cantidad, hasta 936.495 toneladas, aunque su valor descendió un 5%, hasta 634 millones.
Entre las frutas destacaron los incrementos del plátano, el kiwi, la manzana y la piña. En hortalizas, la patata continuó siendo el producto más importado, con 565.229 toneladas, mientras que aumentaron con fuerza las entradas de cebolla, pimiento y tomate.
Reciprocidad y controles en frontera
El creciente peso de los países terceros introduce también el debate sobre las condiciones en las que compiten las producciones comunitarias y las importadas.
FEPEX considera prioritario avanzar hacia una mayor reciprocidad en los requisitos de producción y comercialización aplicados a las mercancías procedentes de fuera de la UE. La federación enmarca esta demanda en un escenario en el que los productores europeos afrontan mayores costes y exigencias regulatorias en ámbitos como el uso de productos fitosanitarios, la sostenibilidad, la seguridad alimentaria y las condiciones laborales.
El aumento de las compras extracomunitarias desempeña, al mismo tiempo, un papel relevante para la distribución alimentaria, al permitir completar calendarios, cubrir déficits de oferta e incorporar productos que no se cultivan en España o que no están disponibles durante todo el año.
No obstante, el avance de estos orígenes refuerza la importancia de garantizar controles fronterizos eficaces, el cumplimiento de los contingentes y acuerdos comerciales y una información correcta sobre la procedencia de los productos.
Los datos del primer cuatrimestre muestran, en definitiva, que los países terceros ya no ocupan una posición complementaria en el abastecimiento hortofrutícola español. Su peso es mayoritario tanto en volumen como, especialmente, en valor, y su evolución condiciona cada vez más la competencia, la comercialización y la formación de la oferta en el mercado nacional.