El sector de frutas y hortalizas encara 2026 con una evolución positiva en ventas, pero en un escenario cada vez más condicionado por la incertidumbre geopolítica, el aumento de costes, la presión normativa y los retos vinculados al talento y al relevo generacional. Así se desprende del informe “Pulso al Sector de Frutas y Hortalizas 2026”, presentado por AECOC y elaborado a partir de la visión de empresas líderes de toda la cadena de valor.
El estudio, realizado en mayo de 2026, recoge la opinión de compañías de la industria, la distribución y asociaciones sectoriales, con la participación de empresas como Anecoop, Amfresh, Bollo Natural Fruit o Eurobanan, además de operadores que representan cerca del 60 por ciento de la cuota de mercado de la gran distribución en España, entre ellos Mercadona, Lidl o Carrefour.
Durante la presentación, Bárbara Calvaresi, responsable del sector de frutas y hortalizas de AECOC, destacó que nueve de cada diez directivos afirman haber incrementado o mantenido sus ventas en valor durante el primer trimestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior. En volumen, seis de cada diez compañías también declaran crecimiento.
El mercado nacional gana peso como refugio
El informe confirma el perfil exportador del sector hortofrutícola español, aunque apunta a una cierta contención del volumen en los mercados internacionales. Según explicó Enrique de los Ríos, presidente del Comité de Frutas y Hortalizas de AECOC y director general de UNICA Group, el crecimiento sigue concentrado principalmente en la Unión Europea y Reino Unido, mientras el mercado nacional se consolida como un espacio de referencia en un contexto de incertidumbre.
Uno de los asuntos que más inquieta al sector es el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. Dos tercios de las empresas consideran que puede afectar negativamente a la competitividad hortofrutícola, especialmente por el riesgo de competir bajo exigencias normativas y costes diferentes. “El mismo lineal debería tener las mismas normas”, señaló De los Ríos.
Costes, inflación y cesta de la compra
El contexto geopolítico aparece como otro de los grandes factores de preocupación. El sector teme el impacto de la escalada del conflicto en Oriente Medio sobre la energía, los fertilizantes, los envases, el transporte y la cadena de frío.
“El aumento de costes es el principal impacto que tenemos debido al escenario geopolítico”, afirmó De los Ríos, quien insistió en que toda la cadena está realizando “grandes esfuerzos” para contener precios y evitar que el consumidor pierda acceso a una cesta de la compra “sana y asequible”.
Ante esta situación, AECOC plantea medidas como la reducción del IVA de frutas y verduras, ayudas directas a sectores clave afectados por la subida de costes y la deflactación del IRPF para reforzar el poder adquisitivo del consumidor.
Eficiencia, digitalización y presión normativa
Para contener el impacto de los costes, las empresas están reforzando sus estrategias de eficiencia. “Estamos mejorando eficiencia a marchas forzadas para contener la subida de costes”, afirmó De los Ríos, aunque advirtió de que esta capacidad no es ilimitada: “El límite de contención de costes está cerca”.
La presión normativa es otro de los puntos señalados por las empresas, especialmente en relación con el Real Decreto de envases y residuos de envases. AECOC reclama una legislación coherente con el marco europeo, consensuada con el sector y basada en criterios de ciencia y utilidad práctica.
El informe también confirma el avance de la digitalización como área prioritaria de inversión. Según AECOC, el 82,7 por ciento de las empresas prevé invertir más que nunca en herramientas vinculadas a inteligencia artificial, robótica, ERP y soluciones tecnológicas orientadas a mejorar la eficiencia.
Sostenibilidad, talento y nuevos hábitos de consumo
La sostenibilidad seguirá ganando peso en las decisiones comerciales del sector. De los Ríos reconoció que en el pasado pudo existir “cierto postureo” en torno a este concepto, pero defendió que ahora se aproxima a su “momento de la verdad”, con exigencias más concretas en huella hídrica, huella de carbono, informes de sostenibilidad e impacto social.
Entre los principales retos para 2026, las compañías sitúan también el relevo generacional, la captación y fidelización del talento y el absentismo laboral. En este último punto, De los Ríos alertó de picos “del 15 % y más” en algunas empresas, con impacto sobre la competitividad, la planificación de campañas y la continuidad de la actividad.
El sector detecta, además, cambios en los hábitos de compra. En contextos de incertidumbre, el consumidor tiende a volver a productos básicos, aunque al mismo tiempo crece la demanda de conveniencia, cuarta y quinta gama y alimentos listos para consumir.
La presentación del informe sirvió como antesala del 28º Congreso AECOC de Frutas y Hortalizas, que se celebrará los días 2 y 3 de junio en Valencia y reunirá a más de 700 directivos y profesionales de toda la cadena de valor.