El gazpacho y el salmorejo preparados han afianzado su presencia en los hogares españoles hasta representar el 76 % de las ocasiones en las que se consumen estos productos en casa. La proporción confirma el avance de las soluciones de conveniencia dentro de la alimentación doméstica, incluso en recetas estrechamente vinculadas a la cocina tradicional.
Entre junio de 2025 y mayo de 2026, los hogares adquirieron 85,32 millones de litros de gazpacho y salmorejo preparados, un 15,2 % más que durante los doce meses anteriores, según los últimos datos del Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
La evolución supone la recuperación del segmento después de dos años consecutivos de retroceso. Además, su crecimiento ha sido muy superior al registrado por el conjunto de los platos preparados, cuyo consumo ha avanzado un 5,6 % en el mismo periodo.
Esta diferencia sitúa al gazpacho y al salmorejo entre los productos que mejor están aprovechando la demanda de alimentos prácticos y listos para consumir. Su formato permite incorporarlos directamente a la mesa, sin necesidad de calentarlos ni completar su preparación, una facilidad especialmente valorada durante los meses de verano.
Una excepción entre los platos tradicionales
La penetración alcanzada por estas sopas frías contrasta con el comportamiento de otras recetas representativas de la gastronomía española. Mientras los productos preparados concentran el 76 % de las ocasiones de consumo de gazpacho y salmorejo en el hogar, el 85 % de las veces que se consume paella corresponde a una elaboración casera. En la tortilla de patatas, la preparación doméstica representa el 71 %.
El gazpacho y el salmorejo se han convertido así en una excepción: mantienen su identificación con la dieta mediterránea y con la cocina tradicional, pero llegan mayoritariamente al consumidor como productos elaborados por la industria alimentaria.
El perfil preferente de sus compradores tampoco se limita a los hogares más jóvenes. De acuerdo con el MAPA, los mayores niveles de consumo se registran entre personas de más de 50 años con ingresos medios o altos. Sobresalen las parejas con hijos de edad media o mayores, los hogares sin hijos y los jubilados.
El consumo de gazpacho y salmorejo preparados ha crecido casi tres veces más que el conjunto de los platos preparados.
La facturación aumenta pese a la bajada del precio
El fuerte incremento del volumen ha impulsado la facturación del segmento hasta los 204,81 millones de euros, un 12,8 % más. Este avance se ha producido pese a que el precio medio ha disminuido un 2,1 %, hasta situarse en 2,40 euros por litro.
La evolución contrasta con la observada en el conjunto de los platos preparados, cuyo precio medio se ha incrementado un 2,7 %. En el caso del gazpacho y el salmorejo, el aumento del negocio no responde a un encarecimiento del producto, sino a la ampliación de la demanda.
La gran distribución concentra prácticamente todo este mercado. Los supermercados canalizan el 82,9 % del volumen adquirido para consumo doméstico, mientras que los hipermercados reúnen otro 13,4 %. En conjunto, ambos formatos representan el 96,3 % de las compras.
Dos tercios del consumo, durante el verano
Cada residente en España ha consumido una media de 1,81 litros de gazpacho y salmorejo preparados durante los doce meses analizados. Sin embargo, 1,16 litros, casi dos terceras partes del total, se han concentrado entre junio y septiembre.
Julio ha sido el mes de mayor consumo, con 0,36 litros por por persona, seguido de junio, con 0,34; agosto, con 0,28, y septiembre, con 0,18 litros.
Por comunidades autónomas, Cataluña, Murcia, Andalucía, Madrid y Castilla-La Mancha figuran entre los territorios con mayor demanda. Esta distribución territorial muestra que ambas elaboraciones han extendido su consumo mucho más allá de las zonas vinculadas a su origen.
El avance del producto preparado refleja, en definitiva, un cambio relevante en los hábitos alimentarios: el consumidor no ha abandonado una receta tradicional, pero sí ha trasladado buena parte de su elaboración desde la cocina doméstica hasta la industria y los lineales refrigerados.