El Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Marruecos constituye “un paradigma de competencia desleal” para los productores comunitarios de frutas y hortalizas en los ámbitos laboral, sanitario y medioambiental. Así lo denunció ayer el consejero de FEPEX, José María Pozancos, durante la mesa redonda celebrada en el Parlamento Europeo, donde alertó de los graves perjuicios que este marco comercial ya está causando, especialmente al sector español.
Pozancos recordó que los productores comunitarios compiten con condiciones laborales incomparables: el coste salarial mínimo asciende a 9,74 euros por hora en España, frente a apenas 0,98 euros en Marruecos. La diferencia también es notable en otros Estados miembros, como Italia (9,68 €/h) o Polonia (7,43 €/h), lo que demuestra —expuso— que el problema no afecta solo a España, sino al conjunto del mercado europeo.
A nivel fitosanitario y medioambiental, FEPEX denunció que la competencia desleal se mantiene desde hace años, puesto que Marruecos continúa empleando sustancias prohibidas en acuerdos multilaterales y en la legislación comunitaria. Entre ellas destacó el bromuro de metilo, un insecticida y fungicida prohibido en la UE desde 2005 por su impacto en la capa de ozono, pero aún autorizado en territorio marroquí.
Desde la entrada en vigor del Acuerdo en 2012, las importaciones comunitarias de frutas y hortalizas procedentes de Marruecos han pasado de 831.338 toneladas a 1,4 millones, un incremento del 71%. En el caso del tomate, España dejó de ser el primer proveedor del mercado europeo en 2022, siendo desplazada por Marruecos como consecuencia directa de estas condiciones desiguales.
FEPEX advirtió además de que la situación se agravará con la modificación del Acuerdo acordada por la Comisión Europea y Marruecos en octubre, ya en aplicación provisional. La reforma permitirá que las producciones del Sahara Occidental reciban las mismas ventajas arancelarias que los productos marroquíes, lo que podría incrementar aún más la presión competitiva sobre los productores europeos.
A ello se suma un nuevo riesgo para la transparencia del mercado: según la modificación del Reglamento Delegado 2023/2429, aprobada el 26 de noviembre, los productos hortofrutícolas del Sahara podrán ser etiquetados con el nombre de regiones de procedencia, evitando la mención obligatoria del país de origen. Esta situación, denunció FEPEX, generará confusión para el consumidor y podría vulnerar la normativa comunitaria.
Por todos estos motivos, la federación considera “trascendental” que el Parlamento Europeo no ratifique la modificación del Acuerdo UE-Marruecos.
El acto, organizado por VOX, tuvo lugar ayer en la sede del Parlamento Europeo bajo el título “Competencia desleal: el Acuerdo UE-Marruecos. Valores de la UE en venta”. Junto a José María Pozancos participaron Miguel Padilla, secretario general de COAG; Adoración Blázquez, presidenta de ASAJA Almería; y Rodrigo Alonso, diputado del Parlamento de Andalucía. El encuentro contó también con la presencia de los eurodiputados Mireia Borrás y Jorge Buxadé.