La jornada de campo celebrada por Fall Creek® en Sevilla se enmarca en un momento clave para la industria del arándano en Europa, Oriente Medio y África. En los últimos años, la compañía ha reforzado su apuesta por conectar la innovación varietal con las necesidades reales del mercado, un enfoque que ha cristalizado en su Field + Forum, un evento que combina demostración en campo, análisis técnico y diálogo directo con productores y retailers.
En este contexto, la variedad FCM14‑057 se ha convertido en uno de los puntos de mayor interés para los asistentes. Aunque no es una novedad absoluta, lleva tres años en manos de un grupo reducido de agricultores, Fall Creek® inicia ahora, a través del sistema de royalties su comercialización a partir de octubre de 2026, coincidiendo con la nueva campaña de vivero.
“Creemos que va a ser un game changer en la temporada de producción, no solo en España, sino también en Marruecos, Turquía o Egipto”, afirma Félix Blázquez, Grower Support Representative de Fall Creek® para Iberia, mientras nos muestra la variedad en una de las parcelas demostrativas.
Una variedad madura que inicia su expansión
FCM14‑057 ha seguido un proceso de introducción progresivo. Primero, Fall Creek® la puso en manos de productores estratégicos para validar su comportamiento en zonas de baja necesidad de frío y, en paralelo, posicionarla en el mercado antes de su lanzamiento masivo. La variedad ya tiene nombre oficial, aún no anunciado, y la compañía prevé un crecimiento notable en los próximos años. “Vamos a duplicar las ventas respecto al año pasado, especialmente en el norte y sur de Marruecos y en Huelva”, adelanta Blázquez.
Atributos que buscan marcar diferencia
La variedad destaca por una combinación de características que apuntan directamente a la rentabilidad del productor y a la calidad percibida por el consumidor. Entre ellas destaca como fruta de gran calibre, con más del 60% por encima de 18 mm; de forma redondeada, que facilita la recolección y reduce costes; estructura de porte vertical, que permite mayor densidad de plantación; ventana de producción de enero a finales de mayo; y excelente firmeza y sabor, con una vida útil de hasta 45 días en frío.
“A nivel de calidad de fruta va a cambiar lo que ahora mismo hay en el mercado”, asegura Blázquez. La facilidad de recolección y la vida útil prolongada son, según él, dos de los factores que más valoran tanto productores como retailers.
Fall Creek® Collection: genética premium con acceso regulado
La FCM14‑057 forma parte de la plataforma Fall Creek® Collection, un modelo que combina acceso a genética de alto valor con un sistema de royalties estructurado. El productor obtiene la licencia mediante un royalty de acceso, con un pago recurrente por hectárea, y a partir de ahí puede comercializar libremente su fruta.
Fall Creek® no impone límites estrictos de plantas por agricultor, pero sí insiste en la importancia de la planificación anticipada debido al largo ciclo de producción del material vegetal.
Conexión con el mercado antes de llegar al productor
Uno de los elementos diferenciales de Fall Creek® es su estrategia de validación comercial previa. Antes de iniciar la comercialización de una nueva variedad, la empresa ha evaluado el comportamiento de la fruta en el retailers, de tal forma que ya conoce su aceptación y puede trabajar mejor en su posicionamiento.
“Cuando empezamos a vender plantas, el mercado ya conoce la variedad. A veces son los propios retailers los que nos preguntan qué productores la tienen para poder comprarles fruta”, explica Blázquez.
Este enfoque, alineado con la filosofía del Field + Forum organizado estos días en Sevilla, busca acortar la distancia entre la innovación genética y la demanda real del mercado, un reto cada vez más relevante en un sector donde la oferta varietal crece rápidamente.
Calidad desde el vivero hasta el lineal
Blázquez subraya que el éxito de una variedad depende tanto de su genética como del manejo. “Una buena variedad en manos incorrectas puede generar mala propaganda”, advierte. Por eso, Fall Creek® pone especial énfasis en entregar material vegetal homogéneo y de alta calidad, y en acompañar al productor en la fase de conocimiento varietal.
La promesa es clara: más productividad, más calidad y más estabilidad en una categoría que necesita diferenciarse para mantener su valor.

