La exportación española de frutas y hortalizas frescas ha alcanzado los 4,47 millones de toneladas entre enero y abril de 2026, lo que supone un descenso del 3% respecto al mismo periodo del año anterior. Sin embargo, el valor de las ventas al exterior ha crecido un 5,3%, hasta situarse en 8.114 millones de euros, según los datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales procesados por FEPEX.
La evolución refleja una tendencia cada vez más visible en el sector: se exporta menos producto, pero con una mayor facturación. Esta lectura resulta especialmente relevante en un contexto marcado por el encarecimiento de los costes de producción, las exigencias comerciales de los mercados europeos, la competencia de países terceros y la presión sobre determinados cultivos.
Las hortalizas resisten mejor en valor
En hortalizas, la exportación se ha situado en 2,45 millones de toneladas, un 2,2% menos que entre enero y abril de 2025. Por productos, la lechuga ha liderado el volumen exportado, con 405.486 toneladas y un incremento del 1,2%, seguida del pimiento, con 363.240 toneladas y un descenso del 1,9%; el pepino, con 325.376 toneladas y un aumento del 1,8%; el tomate, con 304.311 toneladas y una caída del 4,5%; y las coles, con 296.882 toneladas, también con un retroceso del 4,5%.
Pese a esta bajada en volumen, las hortalizas han mantenido una evolución positiva en valor. Las ventas al exterior han alcanzado los 4.428 millones de euros, un 8,8% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. El pimiento ha sido la hortaliza con mayor valor exportado, con 948 millones de euros, seguido del tomate, con 643 millones; el pepino, con 603 millones; la lechuga, con 553 millones; y las coles, con 468 millones.
Los cítricos condicionan la evolución de las frutas
En frutas, la exportación ha alcanzado los 2 millones de toneladas, un 4,1% menos que en el primer cuatrimestre de 2025. La caída ha estado condicionada principalmente por el retroceso de los cítricos de mayor peso en el comercio exterior, especialmente naranja y mandarina.
La naranja ha sido la principal fruta exportada en volumen, con 638.046 toneladas, aunque con una bajada del 8,9%. Le ha seguido la mandarina, con 459.931 toneladas y un descenso del 8,8%. En sentido contrario, el limón ha crecido un 3,8%, hasta las 258.843 toneladas, mientras que la fresa se ha situado en 193.392 toneladas, un 2,9% menos. El aguacate, por su parte, ha aumentado un 5,1%, hasta las 75.544 toneladas.
En valor, las frutas han alcanzado los 3.686 millones de euros, un 1,4% más que en el mismo periodo de 2025. La mandarina ha sido la fruta con mayor valor exportado, con 699 millones de euros, aunque con un descenso del 1,9%. Le han seguido la fresa, con 675,7 millones; la naranja, con 618,5 millones; el limón, con 398,5 millones y un fuerte crecimiento del 29%; y el arándano, con 336,2 millones.
Un sector clave que gana valor en un escenario más exigente
Los datos publicados por FEPEX muestran que el sector hortofrutícola español sigue ganando valor en los mercados internacionales, aunque con una evolución desigual por productos. La menor disponibilidad de determinadas frutas, el comportamiento de los cítricos y la presión sobre cultivos como el tomate o el calabacín contrastan con el mejor comportamiento en valor de hortalizas como el pepino, el pimiento o la lechuga.
La fotografía del primer cuatrimestre confirma así un cambio de fondo en el comercio hortofrutícola: el reto ya no pasa únicamente por exportar más toneladas, sino por sostener la rentabilidad, defender la posición de España en sus mercados tradicionales y reforzar el valor añadido de una producción sometida a crecientes exigencias normativas, comerciales y climáticas.