Más de medio centenar de representantes del sector productor y comercializador de ajo de Francia, Italia y España se han reunido en Aceuchal durante dos jornadas para analizar la delicada situación que atraviesa el cultivo en Europa. El encuentro, celebrado en el marco del Grupo de Contacto del Ajo del Comité Mixto, ha servido para consensuar propuestas concretas que garanticen la continuidad de un sector estratégico para numerosas zonas rurales.
Los participantes han alertado de que la principal amenaza para la viabilidad del ajo europeo es el fuerte incremento de los costes de producción. En los últimos años, los agricultores han asumido subidas superiores al 40% en fitosanitarios, combustibles, fertilizantes y otros insumos esenciales, un encarecimiento estrechamente vinculado al impacto de las regulaciones comunitarias y al contexto económico internacional.
A este escenario se suma el notable aumento de las importaciones registrado en los últimos tres años, especialmente procedentes de China y Egipto. Según el sector, este flujo creciente ha dejado de ser una preocupación a futuro para convertirse en un riesgo inmediato para la supervivencia del cultivo europeo.
Ante esta situación, el Grupo de Contacto trasladará a los europarlamentarios la necesidad de adoptar medidas urgentes, entre ellas la activación de la cláusula de salvaguardia frente a las importaciones de ambos países. También se ha reclamado la actualización del arancel disuasorio de 1.200 euros por tonelada aplicable al ajo chino, vigente desde 2001 y cuya eficacia se ha visto mermada por la inflación acumulada durante más de dos décadas.
El comité ha planteado además reforzar la vigilancia aduanera, mejorar los sistemas de control, trazabilidad y verificación del origen para evitar importaciones triangulares, e implantar controles estrictos en frontera que garanticen que el ajo importado cumple los mismos estándares de seguridad alimentaria exigidos a la producción europea.
En el ámbito productivo, los representantes han subrayado la urgencia de ampliar la disponibilidad de materias activas autorizadas en la UE, con el fin de recuperar los niveles de rendimiento por hectárea previos a la retirada de numerosas herramientas fitosanitarias.
La Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Ajos (ANPCA) ha advertido de que la situación actual compromete no solo la rentabilidad de las explotaciones, sino también la estabilidad del tejido empresarial y comercial vinculado al sector. La organización denuncia que el ajo europeo compite en condiciones claramente desiguales frente a producciones de terceros países que no soportan los mismos requisitos normativos ni los mismos costes.
ANPCA ha insistido en que las instituciones europeas deben actuar con rapidez para evitar una pérdida irreversible de superficie cultivada y capacidad productiva, recordando que el cultivo del ajo desempeña un papel clave en el empleo, la actividad económica y la cohesión territorial de numerosas zonas rurales.
La delegación española de FEPEX en el Grupo de Contacto ha estado integrada por productores y comercializadores de ANPCA, encabezados por su presidente, Juan Salvador Peregrín, su director general, Luis Fernando Rubio, y el director técnico de la Federación, Luis Martín.