El comercio agroalimentario europeo mantiene un saldo ampliamente positivo en 2026, aunque detrás de esta evolución conviven tendencias muy diferentes según productos y mercados. Una de ellas afecta directamente al sector hortofrutícola: la Unión Europea destinó 17.750 millones de euros a importar frutas y frutos secos durante los siete primeros meses del año.
La cifra supone un incremento del 3 % respecto al mismo periodo de 2025 y un aumento en términos absolutos de 587 millones de euros, según los últimos datos publicados por la Comisión Europea sobre el comercio agroalimentario comunitario.
Este crecimiento adquiere especial relevancia porque se produce en un escenario general de reducción de las importaciones. Entre enero y julio, las compras agroalimentarias de la UE a terceros países alcanzaron los 108.600 millones de euros, 4.500 millones menos que un año antes, lo que representa una caída interanual del 4 %.
Frutas y frutos secos se desmarcan de la caída de las importaciones
La evolución de frutas y frutos secos contrasta con la registrada en otras grandes categorías agroalimentarias. Las importaciones de café, té, cacao y especias disminuyeron en 4.800 millones de euros, un 19 %; las de cereales retrocedieron en 609 millones, un 11 %; y las de productos lácteos cayeron en 308 millones de euros, también un 19 %.
Parte de la reducción global de las compras exteriores está relacionada con la evolución de los precios internacionales. La Comisión Europea destaca especialmente el caso del cacao, cuyas cotizaciones se sitúan ahora aproximadamente en la mitad del máximo alcanzado en la primavera de 2025.
La fotografía es distinta para frutas y frutos secos, que figuran entre las categorías en las que aumenta el valor importado por la UE. En el capítulo hortícola, por el contrario, el comportamiento es más contenido: las importaciones comunitarias de hortalizas retrocedieron un 2 % durante los siete primeros meses del año.
Las exportaciones agroalimentarias pierden un 1 %
El incremento del superávit europeo no procede de una expansión general de las ventas al exterior. Las exportaciones agroalimentarias de la UE alcanzaron los 138.700 millones de euros entre enero y julio, 1.600 millones menos que durante el mismo periodo de 2025, lo que equivale a una caída del 1 %.
La clave está, por tanto, en la diferente intensidad de ambos descensos: mientras las exportaciones se redujeron un 1 %, las importaciones lo hicieron un 4 %. Como resultado, el superávit agroalimentario acumulado alcanzó los 30.100 millones de euros, 2.900 millones más que un año antes.
Dentro del comercio exterior hortofrutícola también aparecen comportamientos divergentes. Las exportaciones europeas de frutas y frutos secos aumentaron un 9 %, mientras que las ventas exteriores de hortalizas disminuyeron un 2 %.
Egipto, Ucrania y Turquía ganan peso entre los destinos
Por mercados, la Comisión Europea constata un aumento significativo de las exportaciones hacia varios países. Las ventas agroalimentarias a Egipto crecieron en 251 millones de euros, un 22 %, impulsadas principalmente por el trigo. Las dirigidas a Ucrania aumentaron en 239 millones, un 10 %, y las destinadas a Turquía avanzaron en 235 millones, un 7 %.
En sentido contrario, algunas categorías relevantes redujeron sus ventas exteriores. Las exportaciones de café, té, cacao y especias disminuyeron en 1.300 millones de euros, un 16 %, mientras que la Comisión señala también descensos significativos en carne de porcino y en el grupo formado por aceitunas y aceite de oliva.
Otros productos evolucionaron al alza. Las exportaciones de otros productos de origen animal aumentaron en 549 millones de euros, un 11 %, y las de bebidas espirituosas y licores lo hicieron en 470 millones, un 10 %.
Brasil y Argentina aumentan sus ventas a la UE
También cambia el mapa de proveedores. Las importaciones procedentes de Brasil aumentaron en 528 millones de euros, un 5 %, debido principalmente al incremento de los volúmenes de soja. Las compras a Argentina crecieron en 240 millones, un 8 %, impulsadas por las semillas de girasol.
La situación es muy distinta entre los principales países productores de cacao. Las importaciones comunitarias procedentes de Costa de Marfil disminuyeron en 1.200 millones de euros, un 21 %, mientras que las originarias de Camerún y Nigeria cayeron un 46 %.
Los datos de enero a julio dibujan así una balanza agroalimentaria europea con mayor superávit, pero no sustentada en un crecimiento de las exportaciones. La mejora procede fundamentalmente de una contracción más intensa de las importaciones, dentro de la cual frutas y frutos secos constituyen una de las excepciones: Europa está gastando más en comprarlos fuera de sus fronteras.