La campaña citrícola 2025/26 está dejando un escenario de claros contrastes en la Unión Europea, con precios firmes pero muy diferentes entre los países productores. Según el Panel de Cítricos de la UE (23/06/2026), el precio medio comunitario de la naranja alcanzó en mayo los 108 €/100 kg, aunque la evolución por Estados miembros revela dos velocidades bien definidas.
Italia vuelve a liderar el mercado con 152 €/100 kg, consolidándose como el país con los precios más altos de Europa. Su mercado interno, tradicionalmente robusto, mantiene valores elevados incluso en un contexto de competencia creciente y oferta ajustada.
En el extremo opuesto, Grecia se mantiene como el mercado más barato, con 79 €/100 kg, reflejo de una estructura productiva más presionada y de menor capacidad de recuperación. Entre ambos extremos se sitúan España y Portugal, con 94 €/100 kg y 93 €/100 kg, respectivamente, mostrando una estabilidad que contrasta con la fuerte escalada italiana.
La evolución interanual confirma esta divergencia: Italia registra un incremento del 5%, Portugal sube un 12%, España se mantiene estable y Grecia retrocede ligeramente. En la comparación con la media de los últimos cinco años, Portugal es el país que más se aleja de su histórico, con un aumento del 43%, seguido de Grecia (+30%) y España e Italia (+18%). Este comportamiento convierte a Portugal en la sorpresa de la campaña, con un mercado tensionado y precios muy por encima de su referencia habitual.
Mándarina y otros cítricos pequeños
En el caso de las mandarinas y pequeños cítricos, la presión del mercado es aún más evidente. La UE ha incrementado de forma notable las importaciones durante los meses clave, una señal clara de menor disponibilidad interna y de precios sostenidos en origen. Entre enero y mayo, las entradas desde terceros países —especialmente Marruecos, Turquía, Israel, Egipto y Sudáfrica— crecieron con fuerza, impulsadas por un consumo estable y una oferta europea insuficiente para cubrir la demanda.
Este aumento de las importaciones refleja un mercado tensionado en todos los Estados miembros, con precios firmes y una dependencia creciente de proveedores externos para garantizar el abastecimiento.
La campaña 2025/26 confirma así un escenario de precios sólidos, oferta ajustada y mercados cada vez más diferenciados, donde la competitividad, la capacidad de abastecimiento y la presión importadora marcan el pulso de la citricultura europea.