El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación llevará a la Comisión Europea la propuesta de ampliar la zona de vacunación frente a la Dermatosis Nodular Contagiosa a nuevas áreas de Aragón, Cataluña y Navarra, en un contexto de refuerzo de las medidas sanitarias ante la evolución de la enfermedad en el norte peninsular.
La decisión, acordada en el seno del RASVE, responde a la detección de nuevos focos y a la necesidad de contener la propagación del virus mediante una ampliación de la cobertura vacunal en zonas de riesgo.
En concreto, Aragón ha planteado incluir en la estrategia las comarcas del sur de Huesca, así como áreas de la provincia de Zaragoza como Ejea de los Caballeros, Sos del Rey Católico y Tauste. A esta ampliación se suman toda Navarra y la provincia de Lleida, mientras que se mantiene la vacunación en Barcelona, Girona y Guipúzcoa.
Actualmente, España ha registrado un total de 20 focos de la enfermedad, la mayoría en Girona. Aunque en esta provincia ya se ha levantado la zona de restricción tras la estabilización de la situación, los últimos casos detectados en el municipio oscense de Fiscal a finales de febrero y principios de marzo han obligado a establecer nuevas medidas, incluida una zona de restricción de 50 kilómetros durante al menos 45 días.
Nueva estrategia frente a la lengua azul
En paralelo, el comité ha aprobado la estrategia nacional frente a la Lengua azul para 2026, que mantiene la vacunación voluntaria en la península y elimina restricciones específicas para el movimiento de animales dentro del territorio.
El Ministerio ha insistido en la importancia de inmunizar los rebaños frente a los serotipos circulantes (1, 3, 4 y 8), subrayando que la vacunación es la herramienta más eficaz para reducir la circulación del virus y minimizar el impacto sanitario y económico.
En el caso de Baleares, continuará la vacunación obligatoria con el objetivo de erradicar los serotipos presentes, mientras que en Canarias, libre de la enfermedad, se reforzarán los controles sobre los movimientos de animales procedentes de la península.
Con estas medidas, el Gobierno busca reforzar la sanidad animal y anticiparse a posibles brotes, en un escenario donde la prevención y la coordinación territorial resultan clave para proteger la cabaña ganadera.