La colza ha regresado a EspaƱa para quedarse definitivamente, como una alternativa mĆ”s dentro de la rotación de cultivos que exige la nueva PolĆtica Agraria ComĆŗn (PAC). Hace sólo una dĆ©cada apenas existĆa en el campo de nuestro paĆs, pero su crecimiento ha sido exponencial.
Este aƱo, ha tolerado mejor que el cereal los rigores de sequĆa, excesivas temperaturas y frĆos de Ćŗltima hora. En la comunidad autónoma de Castilla y León se han sembrado este aƱo 18.825 hectĆ”reas, que podrĆ”n aportar unas 44.520 toneladas de producción, segĆŗn estimaciones oficiales del Gobierno autonómico, lo que implica una buena campaƱa de rendimientos de colza.
Castilla y León cuenta con la mayor extensión. En Castilla y León se cultivaban en 2005 menos de 300 hectÔreas, lo que da idea del creciente interés por esta oleaginosa. El año pasado fueron 16.347 hectÔreas y 33.800 toneladas. En el conjunto de España, hay 44.651 hectÔreas de colza, según las últimas estimaciones del Ministerio, lo que significa que Castilla y León es, de lejos, la comunidad con mayor superficie -mÔs del 42 %-, por delante de Cataluña (9.000) y Navarra (6.000).
Casi un 60 % de la colza española se destina para alimentación animal en forma de harinas, que es un importante coproducto del proceso de extracción del grano. El otro producto procedente de la extracción de colza es el aceite, (se obtiene aproximadamente un 40 %), que en el centro de Europa se destina de forma abundante al consumo humano.
En España hay poca tradición para destinarlo para alimentación humana. La mayor parte del aceite de colza que se obtenga en Olmedo (Valladolid) se comercializarÔ para la producción de biodiésel, según Javier NarvÔez (ACOR), tras apuntar que han sido los agricultores de ACOR los mÔximos impulsores del cultivo. En toda la UE, la extensión de colza supera los 6,5 millones de hectÔreas, con Alemania (1,31 millones de hectÔreas) y Francia (1,49 millones de hectÔreas) en cabeza.
Source: G.M.EFEAGRO