La campaña 2024/25 del aceite de oliva virgen extra de España se cierra con precios históricos y exportaciones sólidas, aunque con comportamientos distintos según el destino. La Unión Europea ha incrementado sus compras más del 50% pese al encarecimiento, mientras que fuera de la UE la recuperación ha sido más irregular.

Tras el fuerte repunte de la campaña anterior, los precios del aceite de oliva virgen extra se han mantenido estables entre 760 y 820 €/100 kg, muy por encima de la media de los últimos cinco años. Según el Panel del Aceite de la Comisión Europa, los primeros meses de 2025/26 muestran que esta tendencia continúa, consolidando un nuevo equilibrio de mercado: el aceite español se vende de manera constante a precios elevados, lo que aumenta el valor de las exportaciones.
En Europa, la demanda se mantiene firme. Los envíos crecieron más del 55% interanual entre octubre y junio, superando cada mes los registros de la campaña pasada. Hasta septiembre se han exportado unas 567.000 toneladas, frente a las 428.000 de la campaña anterior. La UE demuestra así que absorbe el encarecimiento sin reducir volumen, reforzando su papel como destino prioritario y mercado de referencia.
Fuera de Europa, la historia es diferente. La campaña muestra una recuperación tras las caídas de 2023/24, con volúmenes por encima de la media durante la primavera. El acumulado alcanza unas 373.000 toneladas, frente a las 298.000 del año pasado. Sin embargo, las compras son más irregulares: picos en mayo y junio seguidos de ajustes en agosto, reflejando la sensibilidad de estos mercados al precio y a factores como el tipo de cambio o la logística.
El contraste es claro: la UE actúa como un estabilizador del mercado, mientras que los terceros países aportan crecimiento puntual según las oportunidades.
En definitiva, la campaña 2024/25 deja un balance positivo para España: precios altos y exportaciones robustas. La atención ahora se centra en la cosecha 2025/26.