El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha abierto una nueva investigación sobre el origen de la peste porcina africana (PPA) en EspaƱa, despuĆ©s de recibir el informe del laboratorio de referencia de la Unión Europea que incluĆa los resultados de la secuenciación del genoma del virus detectado en Cerdanyola del VallĆØs (Barcelona). La investigación se sumaba a la ya iniciada el pasado 28 de noviembre, fecha en la que se confirmó el brote.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, mantuvo una reunión de coordinación con los representantes de ASAJA, UPA, COAG, Unión de Uniones y Cooperativas Agro-alimentarias de España para evaluar la evolución del foco, detectado hace una semana en el municipio barcelonés. Durante el encuentro, celebrado en la sede del ministerio, Planas subrayó la importancia de la colaboración con el sector y la necesidad de mantener una transparencia total durante el seguimiento del brote. También insistió en que los esfuerzos del Gobierno se centraban en contener la enfermedad, evitar su expansión y preservar la apertura de los mercados internacionales para los productos porcinos españoles.
SegĆŗn datos del Ministerio, hasta el momento se habĆan confirmado 13 casos de PPA, todos ellos en jabalĆes silvestres localizados dentro de un radio de seis kilómetros respecto al foco inicial. AdemĆ”s, se habĆan analizado 37 animales silvestres encontrados muertos en la zona y su entorno, todos con resultado negativo. Las autoridades veterinarias visitaron las 39 explotaciones de porcino situadas en los municipios incluidos en la zona infectada āun radio de 20 kilómetrosā, donde realizaron inspecciones, tomas de muestras y verificaron las medidas de bioseguridad, constatando que todas las granjas estaban libres de la enfermedad.
El informe del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA-INIA), ubicado en Valdeolmos (Madrid), determinó que el virus detectado pertenecĆa al nuevo grupo genĆ©tico 29, muy similar al grupo genĆ©tico 1 que circuló en Georgia en 2007, y distinto de los grupos 2-28 presentes actualmente en los Estados miembros de la UE. Los expertos recordaron que, en condiciones naturales, los virus sufren mutaciones durante su propagación, por lo que el hallazgo de un virus similar al georgiano no excluĆa un posible origen en una instalación de confinamiento biológico.
La cepa āGeorgia 2007ā es empleada habitualmente como referencia en infecciones experimentales realizadas en laboratorios de alta bioseguridad para estudiar el virus o evaluar la eficacia de las vacunas, aĆŗn en desarrollo. Del anĆ”lisis del genoma se dedujo que existĆa la posibilidad de que el origen del virus no estuviera en animales o productos procedentes de paĆses donde actualmente circula la enfermedad.
A raĆz de estas conclusiones, la Dirección General de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal puso en marcha dos nuevas actuaciones. Por un lado, comunicó al Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil la necesidad de investigar los hechos como posible infracción o delito medioambiental. Por otro, inició un procedimiento formal de investigación del origen del virus al amparo del artĆculo 57.2 del Reglamento (UE) 2016/429 del Parlamento Europeo y del Consejo.
