ÂżCĂłmo definirĂa actualmente la estrategia de compra de frutas y verduras de Ahorramas?
Nuestra estrategia se basa en ofrecer un surtido amplio, equilibrado y de máxima calidad, adaptado a las necesidades reales del cliente. Apostamos por combinar un surtido básico con referencias diferenciales que aporten valor y experiencia de compra. Además, trabajamos estrechamente con nuestros proveedores a los que consideramos compañeros y socios estratégicos en la compra, para garantizar frescura, regularidad y capacidad de innovación. En Ahorramas, ponemos marca a las frutas y verduras.
ÂżQuĂ© criterios son prioritarios a la hora de seleccionar proveedores hortofrutĂcolas?
Priorizamos la calidad del producto, la regularidad en el suministro y el conocimiento del cultivo. Buscamos productores que sean verdaderos socios, con los que podamos impulsar nuevas referencias y construir relaciones a largo plazo. Para nosotros es clave dejarnos asesorar por quien sabe, es decir, por el agricultor, que es quien mejor conoce el producto y su evoluciĂłn. Trabajamos bajo programas de cantidades, calidades y cerramos un precio en donde ambas partes estamos conformes con lo que pactamos. El respeto es una parte primordial en los acuerdos que cerramos y en nuestro criterio de compras.
 ¿Qué peso tiene el producto nacional dentro del surtido de frutas y verduras en Ahorramas?
El producto nacional tiene un peso muy relevante en nuestro surtido, especialmente en temporada, cuando el producto está en su mejor momento. Trabajamos activamente en campañas informativas para trasladar al cliente cuándo es el mejor momento para consumir cada producto, como hemos hecho con frutas de hueso en verano o variedades de otoño. El producto nacional es una prioridad dentro de las compras, pero cuando no disponemos, tenemos que comprarlo de otros paĂses, siempre priorizando dar el servicio a nuestros clientes y guardando los estándares de calidad que nos marcamos desde compras.
¿Qué tendencias están observando actualmente en el consumo de frutas y verduras entre los clientes?
Estamos viendo un consumidor más eficiente, que compra en funciĂłn de lo que va a consumir en el corto plazo, priorizando la frescura y evitando el desperdicio alimentario. Además, aunque la calidad sigue siendo clave, el contexto inflacionista ha impactado en el consumo: el crecimiento de la categorĂa en 2025 ha sido del +8,9% en valor y +4,7% en volumen, reflejando tanto la subida de precios como una demanda todavĂa sĂłlida. Al final por todos estos factores, el consumidor está por hacer una compra de consumo y no una compra de abastecimiento, por lo que prioriza comprar por unidades o piezas de fruta y verdura que van a consumir.
La sostenibilidad es cada vez más importante en la cadena alimentaria. ¿Cómo se traslada esta exigencia a la sección de frutas y verduras?
La sostenibilidad se trabaja desde el origen, colaborando con productores comprometidos y fomentando prácticas responsables. El cliente está cada vez más sensibilizado con el desperdicio alimentario y ajusta sus compras a sus necesidades reales. También damos importancia a la trazabilidad y al conocimiento del origen del producto. Es muy importante tener buenas prácticas de cultivo, no compramos productos que no estén certificados o nos den una fiabilidad en el cultivo.
La sección de frutas y verduras suele ser una de las más estratégicas del supermercado. ¿Qué papel juega dentro del modelo comercial de Ahorramas?
Es una secciĂłn clave y uno de los pilares de nuestro modelo. Representa uno de los principales motores de atracciĂłn de clientes y un elemento esencial en la percepciĂłn de calidad de nuestro portfolio. Nuestro objetivo es ofrecer el surtido más completo posible, por ejemplo, en la categorĂa de tomate trabajamos con más de 20 referencias, frente a las 6-8 que suelen tener otros operadores. Esto nos permite diferenciarnos y ofrecer una experiencia de compra más completa. Por eso es necesario hacer algo distinto de lo que puedan hacer otras cadenas, dando protagonismo a productos diferenciadores en novedades y destacando las marcas en las frutas.
¿Cómo imagina la sección de frutas y verduras del supermercado dentro de cinco o diez años?
La vemos más orientada a la especialización y a la experiencia de compra, con mayor presencia de productos diferenciados y marcas propias en frutas y verduras que garanticen calidad y homogeneidad. También veremos una mayor adaptación a las necesidades del cliente, con surtidos más dinámicos y una clara apuesta por la innovación. Asimismo, será clave mantener la disponibilidad durante todo el año, combinando producción nacional e internacional según las campañas.
ÂżQuĂ© innovaciones cree que marcarán el futuro de la comercializaciĂłn hortofrutĂcola?
La innovaciĂłn vendrá tanto por el desarrollo de nuevas variedades como por la mejora en los procesos logĂsticos y de abastecimiento continuo. La capacidad de garantizar producto durante todo el año, combinando producciĂłn nacional e internacional, será clave. Además, la introducciĂłn de nuevas referencias y la colaboraciĂłn estrecha con los productores seguirán siendo fundamentales para adaptarnos a un consumidor cada vez más exigente.
Es fundamental dar al cliente lo que demanda, y nuestra propuesta debe ser ofrecer productos que le hagan volver a nuestros establecimientos.
