Andalucía celebra elecciones autonómicas el próximo 17 de mayo con el sector primario como uno de los ámbitos estratégicos para la economía regional. Agricultura, ganadería, pesca, industria agroalimentaria, agua, empleo y medio rural aparecen en los programas de las cinco formaciones con representación parlamentaria, aunque con prioridades distintas.
El análisis de los documentos electorales muestra enfoques diferenciados: competitividad y simplificación administrativa; planificación pública; empleo rural; transición ecológica; defensa de la producción de cercanía; o intervención frente a la especulación y los desequilibrios de la cadena alimentaria.
Los enfoques de cada formación
El Partido Popular sitúa el sector agroalimentario dentro de una “Andalucía productiva y sostenible” y lo define como un pilar económico para la comunidad. Su programa destaca el peso de la agricultura, la ganadería, la pesca y la industria transformadora, y plantea reforzar la competitividad, la simplificación administrativa, la promoción exterior, el cooperativismo y la defensa de una PAC “sin recorte de fondos”. También incluye medidas vinculadas al agua, con infraestructuras hidráulicas, reutilización, desalación, almacenamiento, modernización de regadíos y actualización normativa.
El PSOE de Andalucía propone una estrategia integral para agricultura, ganadería, pesca, industria agroalimentaria y desarrollo rural. Su programa pone el acento en la rentabilidad de las explotaciones, la sostenibilidad, la innovación, la digitalización, la incorporación de jóvenes y mujeres, la defensa de una PAC más social y adaptada a Andalucía, y el refuerzo de los seguros agrarios. En pesca, plantea medidas para modernizar la flota, impulsar la economía azul, mejorar la investigación y afrontar problemas como el alga asiática. En agua, apuesta por modernización de regadíos, recursos hídricos convencionales y no convencionales, control de regadíos ilegales y apoyo a comunidades de regantes.
Vox concentra sus propuestas en empleo rural, reducción fiscal, transformación agrícola y gestión del agua. La formación plantea sustituir el Plan de Empleo Rural por un programa orientado a reducir el desempleo en el campo andaluz, con apoyo a autónomos, pymes y emprendimiento. También defiende fomentar la industria de transformación de productos agrícolas y ganaderos, simplificar trámites y diseñar un plan de gestión hídrica que contemple reutilización, reducción de pérdidas, modernización de riegos, mejora de presas y revisión de vertidos.
Por Andalucía recoge en su programa bloques específicos sobre agricultura, ganadería y pesca, empleo verde, transición ecológica, agua, economía circular y medio rural vivo. Su planteamiento vincula el sector primario con justicia fiscal, protección territorial, sostenibilidad, servicios públicos y lucha contra el despoblamiento. La candidatura ha defendido durante la campaña medidas frente al acaparamiento de tierras por fondos de inversión y una mayor protección de la agricultura y la ganadería social y profesional.
Adelante Andalucía centra sus propuestas en la producción de cercanía, el comercio local y la protección de quienes producen frente a quienes especulan. Su decálogo plantea prohibir la compra a pérdidas en agricultura, ganadería, pesca y transporte; defender una PAC justa para explotaciones familiares, agricultura ecológica y ganadería extensiva; rebajar al 4% el tipo superreducido para productos de pesca artesanal, ganadería extensiva y agricultura ecológica; y prohibir la compra de tierras por especuladores, especialmente fondos buitre. También defiende orientar las compras públicas hacia economías locales y garantizar mínimos vitales de energía y agua.
Cinco modelos para un mismo reto
El análisis de los programas refleja cinco aproximaciones distintas al sector primario andaluz. El PP prioriza competitividad, simplificación, PAC fuerte, promoción exterior, agroindustria, cooperativismo, agua e infraestructuras. El PSOE plantea una estrategia integral con mayor planificación pública, PAC social, empleo agrario, innovación, agua y economía azul. Vox concentra sus medidas en empleo rural, transformación agrícola, agua, reducción fiscal y simplificación. Por Andalucía conecta campo, pesca y medio rural con transición ecológica, fiscalidad, servicios públicos y lucha contra la despoblación. Adelante Andalucía pone el foco en precios justos, producción local, prohibición de la venta a pérdidas, agricultura familiar, ganadería extensiva y control frente a la especulación.
La coincidencia común es clara: todas las formaciones reconocen, en mayor o menor medida, el peso estratégico del sector primario andaluz. La diferencia está en el modelo: más mercado y simplificación administrativa; más planificación pública; reforma del empleo rural; transición ecológica; o intervención sobre precios, tierra y compras públicas. En una comunidad marcada por el olivar, la horticultura intensiva, los frutos rojos, la pesca, la ganadería extensiva, la dehesa, la industria agroalimentaria, el agua y el reto demográfico, el sector primario vuelve a situarse como una de las claves de la próxima legislatura.