El sector obtentor de nuevas variedades vegetales, representado en España por ANOVE (Asociación Nacional de Obtentores Vegetales), ha valorado de forma positiva los avances alcanzados por el Consejo Europeo en la propuesta de reglamento de la Unión Europea sobre la producción y comercialización de Material de Reproducción Vegetal (PRM).
Bajo la presidencia danesa, el Consejo ha logrado cerrar su posición común sobre la futura legislación comunitaria de semillas y plantas de vivero, un paso clave que permitirá iniciar los trílogos con el Parlamento Europeo y la Comisión Europea, previsiblemente a comienzos de 2026.
Desde el punto de vista del sector obtentor, el nuevo reglamento resulta estratégico para garantizar tanto la producción de PRM de alta calidad como su disponibilidad en el mercado. Se trata de un factor esencial para asegurar la sostenibilidad, la innovación y la competitividad del sector europeo de semillas y plantas, en un contexto marcado por el cambio climático y la necesidad de una agricultura más eficiente.

El texto acordado por el Consejo refleja, según ANOVE, un enfoque constructivo que preserva un verdadero mercado interior, con normas comunes para operadores y usuarios, sin renunciar a la flexibilidad necesaria para adaptarse a distintos cultivos, mercados y prácticas innovadoras en mejora genética vegetal.
ANOVE seguirá de cerca las próximas fases de negociación, tanto con el Consejo bajo la futura presidencia chipriota como con el Parlamento Europeo, liderado en este expediente por el eurodiputado Herbert Dorfmann, y con la Comisión Europea. El objetivo es asegurar que la nueva normativa cumpla de forma equilibrada sus fines, beneficiando tanto al sector de semillas y plantas de vivero como al conjunto de la agricultura europea.
En este sentido, el director general de ANOVE, Antonio Villarroel, subraya que “según nuestra evaluación preliminar, el Consejo ha atendido varias preocupaciones técnicas planteadas por el sector obtentor respecto a la propuesta inicial de la Comisión”. A su juicio, el texto garantiza aspectos clave relacionados con la identidad y la calidad de todo el material de reproducción vegetal, al tiempo que introduce flexibilidad para determinadas especies, productos y nichos de mercado.
“Se alcanza así un equilibrio entre los dos grandes objetivos de la legislación: la seguridad y calidad del material de reproducción, por un lado, y la diversidad, por otro. Creemos que es una buena base para las negociaciones con la Comisión y el Parlamento”, añade Villarroel.
Desde ANOVE reiteran su compromiso de colaborar con las administraciones públicas y con el conjunto de organizaciones del sector para impulsar un reglamento que fomente la innovación y la competitividad, refuerce el liderazgo internacional de la mejora vegetal europea y siga garantizando semillas y plantas seguras y de calidad para agricultores y productores.