Entrevistamos al presidente del Comité de Patata de FEPEX, Alfonso Sáenz de Cámara, sobre la campaña de patata 2026, marcada por el impacto de la climatología del pasado año y la incertidumbre en precios y mercados.
Por Julia Álvarez García, periodista
Los datos proporcionados por el Ministerio muestran, que la producción nacional de patata apenas cayó un 1,96 % en 2025, y además muestran comportamientos muy distintos según la región. ¿Cómo interpreta el Comité de Patata de FEPEX estas diferencias entre zonas productoras y qué tendencia esperan para la campaña 2026?
En 2025 se sembraron 66.566 Has, un 9,2% más que el año previo, y a pesar de ello la producción total disminuyó un 1,2% según el MAPA. Esto se debió a que la climatología fue adversa al desarrollo de cultivos en distintas comunidades y épocas. Destacaría algunos ejemplos: la patata nueva de Andalucia sufrió mucho con exceso de lluvia primaveral mermando un 30% el rendimiento en muchas de las parcelas, que se quedaron por debajo de 25 Tm/ha; en el Norte peninsular tenemos cultivos que se desarrollan durante el verano, que en 2025 fue de calores intensísimos, por lo que la planta sufrió tanto que se quedaron muy cortas en calibre y por tanto la producción esperada disminuyó drásticamente. Como ejemplo, en mi región, en Álava, recogimos 10 Tm/ha menos que en 2024.
De los datos oficiales de producciones totales, tengo que decir que me choca ver que el rendimiento medio de Galicia fue tan solo de 11,5 Tm/Ha, algo que no creo sea real.
Para 2026, las expectativas son que las siembras disminuyan en patata nueva unas 3000 has, y en media y tardía también haya un recorte que aún no podemos precisar porque no se ha acabado de sembrar, debido al mal sabor que han dejado los precios de 2025.
¿Qué perspectivas manejan para el mercado de exportación de la patata nacional y qué factores serán determinantes para la evolución de los precios en origen?
Las perspectivas para la exportación de patata nueva son complejas. Hay mucha patata de conservación en el Norte de Europa muy barata, la industria del congelado parece que está atascada con excedentes productivos importantes y a su vez enfrenta malas expectativas comerciales a nivel mundial, así que pienso a fecha de hoy, mediados de marzo, que no hay muchas posibilidades de que se anime la demanda exterior al menos en abril y mayo.
Por tanto, los precios se van a regular en el mercado interno. Hay un factor clave a analizar, que es que Sevilla no ha podido sembrar hasta marzo, con un retraso importante, y que significará que llegará al mercado a finales de mayo y que tendrá pocas semanas reales de campaña si los calores de junio son los habituales, por lo que como siempre, el clima tiene mucho que decir en la producción agraria al aire libre.
Yo creo que si el sector productor sale con precios razonables en las primeras semanas de la patata nueva, podemos animar la venta en fresco y quizás la exportación. Lo contrario, a mi juicio, supondrá repetir los errores de la campaña 2025 y los precios acabaran siendo malos al final de la campaña.
Teniendo en cuenta que España continúa siendo un país netamente importador de patata y que los envíos al mercado comunitario han descendido en la pasada campaña, ¿qué estrategias considera prioritarias FEPEX para mejorar el posicionamiento de la patata española en los mercados exteriores y diversificar destinos?
Antes de nada, debo decir que España exporta patata de campo, fundamentalmente nueva, sin seleccionar ni confeccionar, es decir, exportamos materia prima para un operador que o bien embolsará o transformará dicha patata en el país de destino. Lo ideal sería que fuésemos capaces de exportar patata ya envasada y/o transformada con más valor añadido, pero no es nuestro caso.
Nuestro mercado natural para patata fresca son los países del Norte de Europa, aquellos que saben conservar patata hasta el mes de julio y que, cuando tienen exceso de mercancía, como sucede este año, no están necesitados de patata nueva. Podemos cubrir un nicho de mercado por calidad, pero será pequeño a mi juicio.
Para FEPEX sería interesante trabajar en dos líneas: una, realizar un trabajo conjunto sectorial para prestigiar la calidad de la patata española en el exterior, y dos, establecer una estrategia de campaña, no de oportunidad, que a mi juicio pasa si o si por cerrar contratos con los clientes de destino europeos.
¿En términos de exportación, Siguen siendo Francia y Portugal los principales destinos de la patata española o estamos centrándonos en abrirnos a nuevos mercados?
Seguimos centrándonos en los mismos países, con Francia y Portugal en cabeza. No es fácil exportar a países más alejados con un producto muy perecedero como la patata nueva.
Aunque la normativa comunitaria ya permite establecer intervenciones sectoriales para la patata, España aún no ha activado esta posibilidad. ¿Cree el Comité de Patata que podría incorporarse en la próxima revisión del Plan Estratégico de la PAC y qué impacto tendría para el sector?
Desde FEPEX hemos solicitado en múltiples ocasiones la incorporación de la patata entre las intervenciones sectoriales de la PAC. Pero, hasta la fecha, no hemos obtenido el apoyo de las administraciones necesario. Ninguna CCAA ha solicitado formalmente ante el MAPA la inclusión de la patata en intervenciones sectoriales, y tengo que añadir para ser justo que desde el MAPA estaban abiertos a su consideración. Hay muchos intereses en la actual PAC, con un status quo difícil de cambiar. A la patata se considera un cultivo advenedizo injustamente, y me llama la atención que el boniato si se haya incluido y la patata, no. Italia lo ha hecho para la patata, se ha enfrentado a la situación y lo han conseguido, así que desde FEPEX tenemos mucha indignación porque, en definitiva, no se reconoce la importancia de este cultivo en el ámbito agrario y económico.
Con el aumento del consumo de patata congelada y la caída de la patata fresca en los hogares, ¿considera el Comité de Patata de FEPEX que esta evolución supone una pérdida de valor para el sector o forma parte de una adaptación a los nuevos hábitos de consumo?
En FEPEX vemos que hay una tendencia clara de disminución del consumo de frescos en general en los hogares españoles, al que no se escapa la patata. Es difícil ir contracorriente de los nuevos hábitos sociales, así que no nos queda otra que adaptarnos a la nueva realidad, con nuevos formatos que faciliten el consumo de patata tanto en fresco, como transformada. Consideramos también necesaria la promoción del consumo.
