La apicultura extremeña afronta una situación crítica tras registrar una caída de la producción cercana al 50%, según las estimaciones de UPA-UCE Extremadura. La organización agraria ha reclamado medidas urgentes a la Junta de Extremadura y al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) para compensar los daños y sobrecostes soportados por las explotaciones.
La secretaria de Ganadería de UPA-UCE Extremadura, Jamaica Risco, ha señalado que el descenso productivo coincide con el encarecimiento de la trashumancia, los efectos de las altas temperaturas y los incendios forestales y las pérdidas de colmenas provocadas por el abejaruco.
La organización sostiene que la apicultura ha quedado fuera de las ayudas vinculadas al incremento de los costes ocasionado por la crisis en Oriente Medio. También denuncia que es el único sector ganadero que no puede acogerse a la bonificación del gasóleo, pese a la importancia que tienen los desplazamientos en la actividad apícola trashumante.
Según los cálculos aportados por UPA-UCE, el traslado de las colmenas puede representar un desembolso cercano a los 20.000 euros por explotación.
Reclama incluir las colmenas afectadas por las borrascas
UPA-UCE también ha cuestionado que las explotaciones apícolas no hayan podido acceder a las ayudas habilitadas por los daños causados por las borrascas, incluso cuando sus asentamientos se encuentran en municipios incluidos entre las zonas afectadas.
La organización trasladó esta situación el pasado 28 de julio al consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Natural de la Junta de Extremadura. Entre sus peticiones figura que la Administración autonómica facilite al MAPA los datos sobre la ubicación de los asentamientos apícolas para que puedan incorporarse al tercer listado de beneficiarios de estas ayudas, cuya publicación está prevista para septiembre.
UPA-UCE considera que la falta de presupuesto autonómico no puede impedir que los apicultores reciban apoyo por unos daños meteorológicos que también han afectado a otras actividades agrarias.
El fuego compromete el regreso de las colmenas
La organización advierte de que la situación se ha agravado durante el verano. Además de las colmenas directamente alcanzadas por los incendios, numerosos asentamientos han perdido buena parte de la vegetación necesaria para alimentar a las abejas.
Este escenario afecta especialmente a las explotaciones trashumantes, que deberán devolver las colmenas a esos emplazamientos una vez concluido su desplazamiento estival. La falta de alimento puede comprometer tanto la supervivencia de las colonias como su capacidad productiva.
A estos daños se suma la presión del abejaruco. De acuerdo con los datos trasladados por los propios apicultores a UPA-UCE, las pérdidas atribuidas a esta ave oscilan entre el 10% y el 100% de las colmenas en algunos asentamientos.
La organización asegura que el acoso continuado dificulta que las abejas salgan a buscar agua, un comportamiento especialmente perjudicial durante los episodios de calor extremo.
Riesgo para la próxima invernada
UPA-UCE teme que la combinación de estos factores reduzca el número de colmenas que llegarán en condiciones adecuadas a la próxima invernada. La organización recuerda que durante los últimos años ya se han registrado mortalidades superiores al 20%.
La crisis también está afectando a la estructura productiva del sector. Según sus estimaciones, el abandono de explotaciones apícolas se sitúa alrededor del 10%, mientras continúa sin producirse un relevo generacional suficiente.
“Estamos ante una situación que pone en riesgo la continuidad de muchas explotaciones y, con ella, el futuro de un sector fundamental para nuestro medio rural y para la propia conservación de los ecosistemas”, ha advertido UPA-UCE.
La organización ha solicitado una reunión urgente con el consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Natural para abordar medidas concretas. Insiste en que el sector no demanda un trato de favor, sino el reconocimiento de los daños y sobrecostes sufridos y el acceso, en igualdad de condiciones, a los mecanismos de apoyo disponibles para otros profesionales agrarios.