La superficie cultivada se estima en 5,43 millones de hectáreas, en línea con los registros de los últimos ejercicios. Los datos proceden de las tendencias de rendimiento que publica mensualmente el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y de 24.150 aforos realizados a pie de campo.
Estas previsiones han sido analizadas en la reunión mantenida por la directora general de Producciones y Mercados Agrarios, Elena Busutil, con las organizaciones y entidades representativas de los sectores de cereales, oleaginosas y leguminosas grano. El encuentro ha servido también para hacer balance de la campaña 2025/2026, finalizada el pasado 30 de junio, y revisar el inicio de la nueva, que comenzó el 1 de julio.
Los cereales de invierno bajan de la media
En cereales de invierno, que representan la mayor parte de la producción cerealista nacional, la cosecha se situaría en torno a 14,5 millones de toneladas. Esta cifra queda por debajo de la media de las últimas cinco campañas, que alcanza los 15,7 millones de toneladas.
La superficie dedicada a estos cultivos supera los 5,1 millones de hectáreas, también en niveles similares a los de campañas anteriores.
En el caso del maíz, los avances de superficie apuntan a 324.000 hectáreas cultivadas. Agricultura prevé un rendimiento adecuado, ya que se trata de un cultivo mayoritariamente de regadío y las reservas hídricas disponibles permiten afrontar el verano en mejores condiciones, tras las lluvias registradas durante los primeros meses del año.
Más superficie de oleaginosas y leguminosas grano
La superficie de oleaginosas prevista para la campaña 2026/2027 se sitúa por encima de las 800.000 hectáreas. Esta cifra supone un incremento cercano al 4% respecto a la campaña anterior, aunque queda en un porcentaje similar por debajo de la media de las últimas cinco campañas.
En leguminosas grano, la superficie prevista alcanza las 517.000 hectáreas, un 2% más que en la campaña anterior y un 17% por encima de la media reciente.
La campaña 2025/2026 cerró con la mejor cosecha desde 2020
El balance de la campaña recién finalizada muestra un comportamiento muy favorable en términos productivos. La cosecha de cereales superó los 24 millones de toneladas, la mejor cifra desde 2020. Este volumen representa un incremento del 20% respecto a la campaña anterior y se sitúa un 22% por encima de la media de las últimas cinco campañas.
En oleaginosas, la producción alcanzó 1,1 millones de toneladas, obtenidas en una superficie de 762.000 hectáreas. Por su parte, las leguminosas grano superaron las 600.000 toneladas, con una superficie cultivada de 500.000 hectáreas.
El déficit estructural marca el mercado español de grano
Más allá de la evolución de la cosecha, el mercado español de grano continúa condicionado por un déficit estructural. El peso de la industria de alimentación animal obliga a recurrir de forma habitual a las importaciones para cubrir la demanda interna.
En la campaña 2025/2026, el consumo interno de cereales alcanzó los 37,7 millones de toneladas, frente a una producción nacional de 24,1 millones. Tres cuartas partes de ese consumo se destinaron a alimentación animal. En este contexto, la dependencia exterior se situó en el 43% del consumo de cereales y rozó el 80% en el caso de las semillas oleaginosas.
El Ministerio ha señalado que la evolución de los precios en el mercado internacional está determinada por las bolsas de materias primas de los grandes productores, la elevada disponibilidad mundial de grano, las perspectivas de cosecha y la coyuntura geopolítica global.
Ante un escenario de volatilidad que puede incidir directamente en la rentabilidad de los cultivos extensivos, Agricultura ha recordado el paquete de medidas de apoyo desplegado para el sector. Entre ellas figuran las ayudas vinculadas al incremento del precio de los fertilizantes, los pagos de la Política Agraria Común, las subvenciones a la contratación de seguros agrarios, las ayudas a la compra de maquinaria y las líneas de acceso a financiación.