La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha expresado hoy su rechazo absoluto e irrenunciable a la aplicación provisional del Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea y el Mercosur anunciada por la Comisión Europea, y exige al Parlamento Europeo y al Consejo de la UE que no procedan a su ratificación. La organización fundamenta esta posición en el contenido del Ćŗltimo informe de auditorĆa DG(SANTE) 2025-0241, elaborado por los propios auditores de la Comisión Europea tras una inspección realizada entre el 14 y el 31 de octubre de 2025 sobre el sistema brasileƱo de control de residuos hormonales en animales y productos de origen animal destinados a la exportación a la UE.
«Lo que hace diferente esta denuncia a todas las anteriores es que no la formulamos los representantes de los agricultores y ganaderos: la formula la propia Comisión Europea a través de sus auditores. La misma institución que ha negociado y presionado para aplicar este acuerdo es la que ha puesto por escrito que el sistema de control de la carne brasileña presentaba fallos estructurales graves. Eso no tiene precedentes», afirmó el Secretario General de COAG.
Lo que dice el informe: Cinco fallos que lo cambian todo
El informe DG(SANTE) 2025-0241 revela que el sistema de control brasileƱo de residuos de estradiol, hormona prohibida como promotor del crecimiento en la UE desde 2003, presentaba deficiencias en prƔcticamente todos sus niveles. COAG resume los cinco hechos mƔs relevantes:
- El propio Ministerio de Agricultura de Brasil admitió por escrito que su protocolo de certificación presentaba el riesgo de avalar hembras tratadas con Ć©steres de estradiol sin que ese tratamiento quedara registrado, lo que permitĆa que carne producida con una hormona ilegal en Europa entrara en el circuito de exportación con todos los certificados en regla.
- Las explotaciones ganaderas brasileñas no estaban obligadas a comunicar a las agencias certificadoras la compra de medicamentos que contienen estradiol ni a remitir las prescripciones veterinarias. El registro era puramente interno, sin supervisión externa de ningún tipo.
- Los certificados de conformidad tenĆan validez anual sin ningĆŗn control adicional durante las campaƱas de sincronización reproductiva, que son precisamente el perĆodo en que se aplica el estradiol.
- Cuando se detectaba que animales tratados con hormonas habĆan sido incluidos erróneamente en certificados de exportación, no existĆa ningĆŗn procedimiento de notificación urgente. En la prĆ”ctica, esos animales podĆan llegar a ser sacrificados y procesados para exportación a Europa sin que nadie actuara a tiempo.
- El servicio veterinario oficial brasileƱo auditaba como mĆnimo el 10% de las explotaciones, sin distinguir entre las de mayor y menor riesgo. Con nueve de cada diez explotaciones sin auditar, el sistema no ofrece ninguna garantĆa real. Solo la presión de los auditores europeos elevó ese porcentaje al 20% para las de mayor riesgo, claramente insuficiente para garantizar que la carne con hormonas llega a nuestras mesas.
Una competencia desleal avalada documentalmente
El acuerdo UE-Mercosur prevĆ© la entrada de hasta 99.000 toneladas anuales de carne de vacuno procedente de paĆses como Brasil con aranceles fuertemente reducidos. Los ganaderos y ganaderas europeos estĆ”n sujetos a la normativa de producción mĆ”s exigente del mundo: prohibición de hormonas, trazabilidad rigurosa, costes de producción significativamente superiores a los de sus competidores.
COAG formula la pregunta que, a su juicio, hace indefendible la posición de la Comisión Europea: Āæcómo puede afirmarse que existe equivalencia de estĆ”ndares entre la producción europea y la brasileƱa cuando los propios auditores europeos acaban de documentar que el sistema de control en Brasil presentaba fallos estructurales en prĆ”cticamente todas sus dimensiones crĆticas?
Las tres exigencias de COAG
Ante esta situación, COAG reclama:
- Que el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE rechacen frontalmente la aplicación provisional el acuerdo UE-Mercosur.
- Que la Comisión Europea haga pĆŗblica la totalidad de los informes de auditorĆa sobre Brasil y los demĆ”s paĆses del Mercosur, incluyendo los datos históricos de controles de residuos en frontera de los Ćŗltimos diez aƱos.
- Que la Comisión Europea investigue y cuantifique el perjuicio económico causado al sector ganadero europeo por haber competido durante años con carne producida bajo estÔndares que sus propios auditores han reconocido como insuficientes.
«Si esto no es razón suficiente para paralizar la ratificación del acuerdo, nos preguntamos qué tiene que ocurrir para que la Comisión Europea deje de ignorar las serias amenazas para la seguridad alimentaria de los europeos» concluyó el Secretario General de COAG, Miguel Padilla.